miércoles, 3 de abril de 2019

Misiones de cada jugador/a según su posición (II): la tercera línea en la melé.

        La tercera línea, compuesta por ls tres 'terceras', se denomina así porque ocupan esa posición en la formación de la melé. Aquí están:
- Flanker del lado cerrado, que corresponde al número 6.
- Flanker del lado abierto, que suele llevar el 7.
- El/la ocho, que, efectivamente lleva el número 8.

          Ls tres han de tener claro esto: todo lo que ocurra en los alrededores de una melé es responsabilidad de la tercera línea. Y es siempre necesaria una buena coordinación del 8 con ls flankers y con el 9 para saber que cada cual se prepare para lo que ha de ahcer a continuación.

Agarres y posicionamiento

          Ls flankers son quienes menos exigencias tienen en el agarre, puesto que solo han de sujetarse a un segunda y han de estar list@s para salir disparads de la melé. Su hombro interior empuja el culo del jugador de la primera línea que tengan delante.
          Pueden esperar "relajad@s" de rodillas hasta la señal de bind del árbitro, cuando ya se colocarán en posición y de puntillas para conseguir la mejor postura para empujar adelante a la señal de set.
        El 8, sin embargo, ha de meter la cabeza entre la cadera de ls segundas y debe procurar mantenerles juntos y derechos si hay falta de consistencia en la formación.

Entrada y empuje


          Ls terceras tienen más fácil que el resto el entrar en posición de set a la señal del árbitro y por ello han de cumplirlo sin excusas. 
          Y dejemos esto bien claro: la tercera línea ha de empujar. Y de forma tan eficaz como la primera y la segunda. Es cierto que han de estar atent@s a la salida del balón, pero su primera misión es empujar junto con el resto de la delantera. Y ese empuje ha de ser hacia delante. Al igual que ls primeras, han de evitar formar ángulos en las fuerzas de empuje o empujar “hacia dentro”.
       El/la 8 (o 'cierre') ha de encargarse también de que la formación mantenga la consistencia. Junto con el 2, es el/la líder de la melé, puesto que desde su posición puede dirigir al resto de compañer@s según lo que esté ocurriendo.

En la foto de la izquierda vemos cómo SÍ queremos que estén nuestrs flankers en la melé (círculo verde): postura de set para empujar, pero cabeza levantada para ver todo lo que pasa. Y también vemos
 lo que NO queremos (círculo rojo): culo más levantado que la cabeza y mirando al suelo.
En la imagen derecha el ocho, normalmente el último en entrar en la formación, está atento a la situación antes de meter su cabeza entre ls dos segundas. 
Ls ochos tienen la responsabilidad de tomar decisiones en la salida de la melé.

     Son ests tres jugadors quienes saldrán antes de la melé y por ello han de estar pendientes de la situación del balón para poder actuar inmediatamente.
Una vez que el oval esté ganado o perdido, generalmente, ya podrán dejar de empujar, puesto que en nuestra categoría no podemos avanzar ni retroceder más de un metro con la melé. Es aquí cuando se hace necesario tener la cabeza levantada, atent@s a la salida del balón y a la disposición de ls rivales.
Pero, como es lógico, si la melé está igualada y está aún disputándose el balón, han de mantener el empuje.


BALÓN GANADO POR EL EQUIPO RIVAL


          Levantando la cabeza ls terceras podrán ver qué se disponen a hacer ls rivales. A grandes rasgos, las opciones básicas son dos:

Ls rivales pasan el balón a la línea


  • El/la flanker de ese lado sale a toda prisa a interceptar a quien levanta el balón. Si prevé que no llegará a tiempo puede (y debe) ir directamente a cubrir el carril  del 10.
  • El/la 8 llegaría más tarde a bloquear ese balón en su salida, por lo que puede ir directamente a defender la línea o cazar a su 10.
  • El/la flanker del lado contrario saldrá rápido, rodeando los restos de la melé, a cubrir la línea para llegar al segundo agrupamiento que se produzca. O al primero, si fuera necesario. Siempre hará esto asegurándose de que el ataque no irá por el lado donde estaba situad@.
El equipo rival saca el balón de la melé abriéndolo a su línea: nuestr@ 9 acosa al suyo para evitar q suceda;
7 directo hacia su 10 para placarle y detener ahí el balón; 8 barriendo para apoyar en el carril del 10 o directo a por el 12 si le llega el balón; 6 rodea para llegar (o generar) el segundo agrupamiento.







 

Su 8 (o su 9) levanta el balón y corre con él


  • Entre el/la 9 y el/la flanker de ese lado no han de dejarle avanzar ni un metro.
  • El 8 llegará inmediatamente al apoyo y el/la flanker del lado contrario se colocará en los márgenes del agrupamiento preparad@ para mantener la presión defensiva y recuperar el balón.
Si su 8 levanta el balón y corre con él , nuestr@ 7 le intercepta; 8 apoya o corre al segundo agrupamiento (círculo B) si el balón ha salido hacia allí, donde también llegará el/la 6.
Si el ataque es por el cerrado: 6 intercepta y 8 apoya; 7 probablemente podrá quedarse cubriendo su zona.
Se entiende que el ataque del 8 seproducirá por el lado donde no esté nuestr@ 9. En caso contrario, el 9 también le intercepta.
Esta situación es similar si es su 9 quien levanta el balón y corre.








  
   Como digo, estas son las acciones básicas con las que nos encontramos, pero podrían darse combinaciones de ellas, como que 8 o 9 cojan el balón, avancen unos pasos absorbiendo defensa y lo abran a la línea. O que corran con el balón y hagan un pase interior, por poner dos ejemplos. 
En nuestra categoría no son comunes estas jugadas, pero si mantenemos un orden con las misiones de cada tercera bien claras, entonces estaremos preparad@s también para estas variaciones.


BALÓN GANADO POR NUESTRO EQUIPO


       Cuando hemos talonado y canalizado el balón en la melé, es muy importante que el/la ocho controle el balón entre sus pies, independientemente de lo que vaya a hacerse después. Y si ya sabemos hacia que lado sacaremos el balón de la formación, entonces habrá que prepararse de forma que se realice de la forma más eficaz.
     Una vez controlado el balón, nos volvemos a encontrar con dos opciones básicas para sacarlo de la formación: con un pase del 9 a la línea o levantándolo el/la 8 y entrando ('mandanga'). Vamos a verlo.


Nuestr@ 9 abre a la línea


        Muy importante aquí es asegurar el balón en los pies por parte del 8 y permitir que lo saque en las mejores condiciones, como se ve en el esquema. Además, ls flankers han de entorpecer todo lo posible el acceso del 9 rival. Esto se consigue sacando, más o menos disimuladamente, el pie para q no pueda pasar, pero siempre manteniéndose agarrads al segunda.


Este esquema muestra cómo debería colocar sus pies el/la 8 uando nuestr@ 9 va a abrir el balón hacia la izquierda, de forma que se le deja amplitud de espacio para sacar el oval, mientras el/la 9 rival ha de quedarse (en teoría) razonablemente alejad@ por el otro lado.
Fijaos en cómo el/la flanker que tiene a su lado al 9 rival  saca su pie para entorpecer su presión a nuestr@ 9.

Os recomiendo que mientras leéis esto lo pongáis en práctica en vuestra casa para visualizarlo mejor.









 
          El/la flanker abiert@ y el/la 8 han de salir inmediatamente para seguir el recorrido del balón y estar al apoyo, para un pase interior o para el primer agrupamiento que se produzca, mientras que el/la flanker cerrad@ llegará al segundo, siempre que sus compañers hayan cumplido con su misión. Es decir, el 6 puede considerase una segunda cortina, tanto en defensa como en ataque.
Como podéis comprobar, el esquema es muy similar a cuando el equipo rival abre el oval a sus tres cuartos.


8 levanta el balón y ataca: MANDANGA


     Si el propósito es conseguir una marca, esta opción es aconsejable llevarla a cabo cuando:
          - La melé se forma bastante cerca de la línea de marca contraria.
          - Hay un lado cerrado no ocupado por la línea rival (aunque sí haya un/a ala).
          - El/la 9 rival está situado en el lado abierto.
          - Preferiblemente su zaguer@ está lejos del lado cerrado.
   - Podemos girar un poco la melé de forma que aleje a los defensores del espacio de salida.
     O sea: tenemos que estar atent@s a TODAS estas señales antes de decidir hacerlo.

Esquema de cómo iría un ataque de un/a 8 por el cerrado, siempre y cuando se realice con velocidad.
La jugada ha de ser comunicada a tods ls implicads para que podamos reunir esa superioridad, pero la superioridad no ha de usarse solo para ganar (o incluso generar) un agrupamiento, sino para mantener vivo el balón y el avance.
En caso de agrupamiento, el 11 y el 15 han de estar preparads para el offload o para un reciclado relámpago.

El objetivo de este movimiento es: 
          - Crear sorpresa.
          - Crear una superioridad física, ya que si se ejecuta bien la jugada, nuestr@ 8                      debería tener que enfrentarse solo contra el/la ala rival.
          - Crear una superioridad numérica, con la posibilidad de aglutinar 5 jugadors                       contra solo uno bien dispuesto de ls rivales.
          - Crear una superioridad cualitativa, ya que si el movimiento se realiza bien,                       nuestrs jugadors irán lanzads hacia delante, mientras que ls rivales                                   defenderán hacia atrás (excepto su ala).

          Las claves para esta jugada son: coordinación y velocidad. La superioridad solo se conseguirá si el movimiento se hace rápido y si cada jugador/a sabe lo que va a pasar y qué tiene que hacer. Hay que recordar siempre que queremos provocar una bonita sorpresa a ls rivales.

Y aquí vemos cómo se prepara la parte trasera de la melé para facilitar la salida de nuestr@ 8.
 Ya no solo el/la flanker entorpece la presión de la 9 rival, sino que nuestra 9 se queda en ese lado taponando su avance.
Los pies del 8 se colocan así para encararle hacia el exterior (aquí sería la izquierda). 




Por otra parte, es muy importante entender que no reunimos 5 jugadors en esa zona para crear un gran agrupamiento que podamos ganar, sino para proporcionar continuidad al ataque si el/la 8 es interceptad@. Es decir, no se trata de ganar un agrupamiento en el cerrado, sino de evitar que el balón se detenga.

     Lógicamente, las posiciones (del 9, de los pies...) y los movimientos serían hacia el lado inverso en caso de que su 9 esté a la izquierda y el lado cerrado a la derecha.

Una mezcla: 8 levanta para pasar al 9 ('Cadena')


          Aunque las dos opciones anteriores son las más básicas, podemos considerar otra que sería una combinación de ambas, en la que el/la 8 levanta el balón y se lo pasa al 9, que estará un poco más alejad@ de la melé, para que lo abra a la línea. Quizás es preferible esta opción si la pelota ha de abrirse a ls tres cuartos.
          Primero, el/la 9 se aleja de la formación, entonces el/la 8 coge el oval del suelo, sin necesidad de moverse de su posición, para absorber la presión del 9 rival, y hace un pase relativamente corto para el/la mediomelé para que mueva el balón a la línea.


Con este movimiento (que llamaremos 'cadena'), creamos un carril más en la línea de ataque que tendrá que ser defendido.
Es muy sencillo, pero requiere coordinación y rapidez de movimientos, que no es lo mismo que precipitación.

         
 De esta manera lo que conseguimos es:
- Posibilidad de cobrarnos un golpe a favor: nuestr@ 9 se aleja repentinamente de la melé con el balón aún entre los pies del 8, pero el 9 rival puede asumir que se ha llevado el balón y seguirle. Esto no sería legal, ya que sobrepasaría la línea de ls flankers sin que hubiera salido el oval de la formación.
- Eliminar la presión contra nuestr@ 9, asumiendo que será más difícil estorbarle al 8 el pase.
- Superioridad numérica de nuestra línea: al incorporarse el/la 9 tenemos un atacante más.
- Indecisión en la defensa contraria, al aparecer una persona más a quien cubrir y poder estirarse más la línea, y por ser un movimiento que no se suele ver en nuestra categoría.
- Más precisión del pase del 9, al estar más cerca de la línea cuando reciba el balón. O bien que la línea se abra hacia el exterior, al ganar un carril más en ataque.

     Un inconveniente sería la posibilidad de dar tiempo a la línea defensiva a presionar si la pelota llega demasiado tarde a nuestr@ 10.

     Pero, una vez más, el éxito de este movimiento dependerá de la velocidad y de la coordinación con las que se haga. Para conseguir todas esas ventajas que acabamos de ver, será necesario ejecutar la acción con toda la rapidez posible.


*          *          *

     Y para terminar, un pequeño ejercicio: mirad este vídeo (que solo dura 10 segundos) y analizad lo que ocurre: ¿Qué jugada es esta? ¿Ha tenido éxito? ¿Por qué lo crees? ¿Y cómo ha ocurrido? ¿Qué hacen los apoyos? ¿Qué hacen ls rivales?




Entonces, ¿tenéis alguna duda? ¿Tenéis alguna propuesta? ¿Alguna corrección? ¡Las comentamos siempre que queráis!

jueves, 14 de marzo de 2019

Misiones de cada jugador/a según su posición (I): la primera línea

Como ya sabéis, debemos jugar de la forma en que más se beneficie todo el equipo y para ello tenemos que ser solidari@s y centrarnos en la misión que nos toca llevar a cabo según nuestra posición.
Esto no quiere decir que debamos actuar como robots siempre y en todas las circunstancias. Si la situación lo requiere deberemos adaptarnos a lo que ocurra en ese momento, y por esa razón necesitamos dominar la mayor cantidad de habilidades.
En cada grupo de posiciones distinguiremos las tareas en los relanzamientos estáticos (melé, touch, golpes…) y también en el juego abierto.


PRIMERA LÍNEA EN LA MELÉ


En un partido podemos llegar a disputar 15-20 melés. Eso significa 15-20 posibilidades para ganar el balón y montar un ataque o perderlo y tener que defender. Por ello es importante aplicarse bien en la tarea.

 Normalmente se necesita que el pilar derecho sea más sólido que el izquierdo, porque se enfrenta a dos rivales y no solo a uno. Aunque en nuestra categoría no tiene tanta importancia, ya que no hay giros y solo se puede empujar un metro.

Agarres


Primero juntamos nuestra cadera a la de ls compañers y entonces 1 y 3 se agarran al 2, pasando el brazo por detrás, pero agarrando la cinturilla o el costado lo más adelante posible. Entonces sacan el hombro por delante del del 2 para quedar bien ceñids y alineads. El 2 se agarra en torno a las axilas de sus compañers. Puede variar la extensión de los agarres para facilitar el talonaje.
Agarres correctos de la primera línea y su posición antes de la entrada en la melé. Los tres jugadores consus hombros alineados.
Estos son malos agarres. El espacio entre las caderas que se ve la viñeta A significa que no hay un agarre firme ni prieto. En la viñeta B se ve cómo el hombro del talonador sobresale y el del pilar queda "enterrado"debajo. Aquí el jugador 1, sin soltar la mano derecha de la cintura del 2, ha de hacer emerger su hombro para que estén todos alineados (y a la vez conseguir un agarre más apretado).

Posiciones


Para los pilares, base amplia de pies, más o menos a la misma altura uno del otro. Tender a mantenerse de puntillas para una buena posición de set (nunca sobre los talones). Mirando al frente, espalda recta y culo bajo. Hay que calibrar sobre todo la flexión de las piernas y la posición de pies para tener una buena "postura de set” en la entrada.
El 2 ha de elegir con qué pie talonará y colocarse de forma que al entrar lo tenga libre para hacerlo.

Entrada y empuje


Hay que estar prevenid@s para que a la señal de “set” la entrada sea agresiva, anticipándose a la del rival y tods a la vez.  Si no hemos realizado la entrada con una postura adecuada, aprovecharemos los instantes entre el “set” y la introducción del balón para recolocarnos. El empuje en sí comienza al introducirse la pelota en la melé. Queremos contar “1-2-3-4” mientras empujamos, recolocarnos y volver a contar.
Ya sabemos que esta es, más o menos, la posición con la que deberíamos entrar a la señal de "set". Para conseguirla nos ayudará retrasar un poco los pies, apoyándonos sobre sus dedos. 
El 2 ha de estar preparado y comprobar cuándo entra el balón. No puede esperar a que ya esté dentro para prepararse para talonar.
Si a lo largo del partido no conseguimos robar el balón cuando lo introduce el equipo contrario, entonces podría talonarlo el 3 por sorpresa o colocarse el 2 en esa posición para hacerlo. De esta forma nuestro pie talonador estará más cerca de la introducción del balón que el suyo.
Es preferible que sea el 2 quien avise al 9 para que introduzca el balón (con un gesto de la mano izquierda, por ejemplo) y no al revés. Y esto debería ser casi inmediatamente tras el “set”, sin dar tiempo al paquete rival a prepararse.

Al salir de la melé

Obviamente, serán ls últim@s en poder salirse de la formación.
Si el juego está en su zona, rápido a ponerse en acción para conquistar y reciclar balones. Pero si el juego ya está lejos de su posición se quedarán cubriendo la zona y poco a poco irán recolocándose, sustituyendo a ls jugador@s de la línea que vuelvan a su posición abierta.
También han de estar atent@s a un pase interior de ls adversari@s: primero alejan el balón de la melé (con un pase o corriendo con él hacia fuera), pero se incorpora otr@jugador/a cerca de la formación para recibir ese pase interior. Detener esa amenaza es misión de ls jugadors que salen más tarde del scrum.


PRIMERA LÍNEA EN LA TOUCH


Siempre han de estar atent@s a dónde va el balón y actuar según lo que ocurra: disputarlo si va hacia ell@s, atrapar posibles rebotes, apoyar si alguien del equipo captura el balón o atacar a quien lo capture del otro equipo, intentando que no pueda jugarlo.

Cuando saca nuestro equipo
  • Generalmente, el 2 es quien hace el lanzamiento, pero no es obligatorio y dependerá de las circunstancias.
  • 1 y 3 generalmente no van a recibir el lanzamiento. Su misión es prepararse para apoyar a quien lo va a recibir, atent@s a atrapar posibles rebotes o salir de la formación y prepararse a 10 metros en el mismo carril. 
Cuando saca el equipo contrario
  •  Quienes no sean saltador@s han de emparejarse con ls jugadors del equipo contrario que no es probable que reciban el balón.
  • Quienes sean saltador@s han de emparejarse con ls saltador@s rivales para disputarles el balón.
  •  El 2 permanece en el carril de 5m, preparado para ir a cazar a su 9 cuando le pasen el balón, pero sin precipitarse. O a apoyar la apertura del balón o el agrupamiento que se pueda formar.

      Si hay que sacar jugadors de la touch (por decisión nuestra o porque saca el equipo rival y colocan pocos jugadors en la formación), entonces han de ponerse a 10m, o bien dentro del canal de 15m o bien cerca de la posición del 10, para poder defender/apoyar esa zona cuando acabe la touch.

Un ejemplo de cómo disponer nuestro equipo (de color lila) en el campo cuando el equipo contrario (en azul) saca la touch con pocos jugadors. Nuestrs primeras líneas tienen el número negro.
La flecha amarilla indica la "caza" de nuestro 2 al 9 rival si le pasan el balón, para placarle cuando no se lo espera e impedir que abra a la línea.
Insistiremos en que esto es solo un ejemplo: delanters más lent@s (1 y 4) tapando el carril de 15m por si entran sus delanters y un@ más rápid@ (6) para salir a apoyar a la línea


Al salir de la touch


Como pasa con la melé, si el juego sigue cerca de la formación hay que integrarse rápidamente en la lucha de los agrupamientos para reciclar el balón.
Si la jugada ya está lejos, irse recolocando sin precipitarse para no dejar espacios desprotegidos.


PRIMERA LÍNEA EN EL SAQUE DE CENTRO


Cuando saca nuestro equipo


Normalmente la delantera rival se coloca frente a la nuestra, por lo que preferimos dividirnos para crear algo de incertidumbre. Ls primeras y segundas más rápid@s se colocarán en la parte del campo hacia donde irá el balón (en principio queremos chutar hacia nuestra derecha) y el resto irá recolocándose según se sucedan los agrupamientos, tal como hemos estado trabajando.

 Cuando saca el equipo contrario


Han de colocarse delante de la delantera del equipo rival. Sería lo habitual que el saque fuera hacia esa zona del campo, por lo que han de hacerse con el balón pronto, defenderlo sólidamente de la embestida de la delantera contraria y abrirlo cuanto antes.


PRIMERA LÍNEA EN EL JUEGO ABIERTO


Han de procurar estar cerca de los agrupamientos, ya que su misión principal será ganarlos para que el equipo pueda reciclar el balón.
Queremos esto por dos grandes motivos:
- Porque, supuestamente, tienen más fuerza para ganar los agrupamientos.
- Y porque son más lent@s para llevar a cabo un ataque abierto.
Cuando el juego les coja muy lejos en el campo, han de ir acercándose a la zona de agrupamiento, sin dejar espacios desprotegidos. Es decir, han de hacer que ls auténtic@s componentes de la línea les vayan sustituyendo en ella para que puedan lanzar el ataque cuando reciclemos el balón.

Cuando se grita “ROJO”, el balón se recicla hacia ls delanter@s para atacar cerca del agrupamiento. Puede ser con un “pick and go” o mediante un pase (corto) del 9. En cualquiera de las dos formas, quien coja o reciba el balón ha de asegurarse antes de que va “escoltado” al menos por 1-2 compañer@s.
Esto puede suceder, lógicamente, porque hemos detectado en esa zona una superioridad nuestra que la delantera podrá explotar. Pero también podría ser por estos motivos:
  • Porque la defensa rival está bien plantada y montamos agrupamientos para atraer jugadors rivales y crear espacios en el exterior.
  • O porque nuestra línea no está preparada y así ganamos tiempo para que puedan organizar el siguiente ataque.
      En cualquier caso, la delantera ha de limpiar toda amenaza en los rucks, de forma que no perdamos la posesión del balón o la podamos recuperar. Y en los mauls han de ser la fuerza de empuje, siempre con atención a aislar la pelota.

     Han de tener claro que su principal misión es la conquista del balón, tanto en las fases estáticas como en los agrupamientos, para que ls compañer@s de la línea puedan abrirlo. Esto es lo que, de momento, deben grabarse a fuego en la mente.
Sin embargo, siempre hay que jugar según lo que tengamos delante (heads up rugby) y si encuentran un balón libre han de reciclarlo, o si tienen espacio, aprovecharlo.

      Y si la llamada "AZUL" les coge situad@s en la línea, tendrán que jugar a abrir el balón, como si fueran tres cuartos.


Un buen manejo del balón y capacidad de encuadre suelen darle un valor añadido a ls jugadors de la primera línea, poniéndoles un poco por encima de los demás en sus posiciones.

Y ahora que lo tenéis claro, ¡a dar caña!

martes, 16 de octubre de 2018

La herramienta 'inteligente' para convertirse en mejor jugador/a: objetivos.

Demasiado a menudo uno se da cuenta de que los avances en la técnica o en la táctica de ls jugadors no se corresponden con los que sería lógico esperar. Pases de escasa calidad, placajes mal intentados... a pesar de dedicarles cierta cantidad de sesiones de entrenamiento.

Esto es consecuencia de múltiples factores. Desde el punto de vista de ls entrenadors, podemos decir que algunos de esos factores, y los hay de profundo calado, están fuera de nuestro control (y ya supone un gran trabajo aprender a convivir con ello). 
Pero hay multitud herramientas que podemos y debemos poner sobre el tapete para mejorar el aprendizaje de ls chic@s. Y posiblemente ls entrenadors seamos más responsables de sus carencias rugbísticas que de sus logros, según el uso que hagamos de esas herramientas.

Sin embargo, son ls jugadors quienes salen al campo a jugar. Por tanto, ell@s también han de poner lo suyo, aunque siempre con nuestra ayuda (incluída la de madres y padres) (1).  

Hoy vamos descubrir y proponer una poderosa herramienta para conseguir que tod@s ls jugadors mejoren aún más sus destrezas. Vamos a hablar de ponerse objetivos individuales. Y más concretamente, de cómo plantearlos para que sean realmente eficaces.

Poca gente, de ninguno de los dos equipos, sale de un partido así habiéndose divertido mucho;
una gran razón para que tod@s nos esforcemos en mejorar.
Tod@ jugador/a debe mejorar en múltiples facetas del juego. Pero 'mejorar' es una palabra demasiado abstracta, amplia, inespecífica,. No es un propósito eficaz para alcanzar alguna meta. Por eso vamos a aprender a plantear objetivos de forma eficiente. 
Y aviso que este sistema sirve también para todo tipo de objetivos personales, ¡como los propósitos de año nuevo!


Hay que resaltar que los objetivos personales ha de planteárselos cada jugador/a. Ls entrenadors han de guiarles en el proceso, pero no han de fijarlos por ell@s. Ha de ser, por lo menos, algo consensuado. 

Para empezar, podemos dividir los objetivos en tres tipos: 
  • Objetivos de resultado. Se centran en el resultado de partidos o competiciones ("hay que quedar entre los tres primeros"), o en comparaciones (con otrs jugadors u otros equipos). A veces pueden ser necesarios, pero no aportan una dirección clara y suelen depender de factores externos que no podemos controlar, por lo que fácilmente conducen a la desmotivación (2).
  • Objetivos de rendimiento. Marcan un "listón" que hay que alcanzar con nuestro desempeño: introducir la mitad de los chutes a palos, reducir el tiempo que tardas en correr 30 metros... Se compite con un@ mism@, ya sea individualmente o como equipo.
  • Objetivos de proceso. Se centran en las acciones específicas para obtener las mejoras en el rendimiento. Por ejemplo: ¿Cómo ganaremos el partido? Anulando a su apertura, obteniendo balones de las melés... ¿Cómo saltaré más en la touch? Con una mejor flexión de las rodillas, potenciando los músculos adecuados... (3)

Deberíamos fijarnos objetivos enfocados al rendimiento y al proceso, como compromiso con nosotros mismos para ser mejores jugadors. Los objetivos centrados en el éxito suelen basarse en comparaciones con otro@s y puede hacer que se eviten objetivos exigentes o desafiantes porque no alcanzarlos se percibe como una humillación.

En todo caso, cualquiera que sea la meta que nos planteemos, haremos bien en formularla en términos positivos y no en negativos. Es decir, fijarnos en lo que queremos conseguir y no en lo que queremos evitar. Por ejemplo: "completar todos los placajes", en vez de "no fallar ningún placaje" (4).


¿Qué clase de objetivos podríamos plantearle a este mocetón? ¿Por qué?

En los países angloparlantes están constantemente revisando los métodos de gestión y han hecho común usar la palabra SMART para referirse a las características que han de tener unos objetivos bien planteados. 'Smart' significa 'inteligente' en inglés, pero también es un acróstico formado por las iniciales (en inglés) de esas características que deben tener los objetivos:  

          Specific               -  específicos
          Measurable          -  cuantificables
          Action-oriented    -  basados en acciones
          Realistic               -  realistas
          Timed                  -  con límite temporal (5)

Vamos a ver qué nos dice cada una y comencemos nuestro proceso:

Específicos


Cuanto más abstracto sea un objetivo, más posibilidades tendremos de no alcanzarlo satisfactoriamente. Palabras como 'mejorar' o 'esfrozarme' no conducen a grandes logros. Los objetivos han de ser claros y concretos para poder concentrar atención y energías. 
Ejemplo:
  • 'Quiero defender mejor' sería un objetivo mal planteado, porque la defensa incluye multitud de aspectos. De todos ellos, podemos empezar contrándonos en el placaje y, tras algunos intentos, concluir qué aspectos más concretos del placaje son los que hay que mejorar, como podría ser la postura de la espalda, la invasión del espacio del rival con la pierna adecuada o la colocación de la cabeza en el contacto.

Cuantificables


Si buscamos mejorar algún aspecto de nuestro juego, en algún momento tendremos que evaluar nuestro progreso. Eso solo podrá hacerse correctamente si podemos medir de alguna manera la mejora: la cantidad de placajes realizados, la distancia que alcanzan los pases, el tiempo que tardamos, la altura que saltamos... Si no puedes medir tu progreso, entonces no puedes gestionarlo. Siempre que se pueda, hablemos de cifras.
Ejemplo:
  • Una de las preocupaciones del equipo tiene que ver con la recuperación del balón. Entonces, podemos ponernos como objetivo recuperar al menos tres balones cada partido. O un balón más cada partido, hasta llegar a un nivel satisfactorio (que también ha de cuantificarse). 

Acción


Nuestro enfoque será que cualquier objetivo que nos pongamos ha de incluir también el CÓMO vamos a lograrlo. Debemos tener claro el trabajo que implica llegar al punto que deseamos y también cuáles son los puntos intermedios en el camino para conseguirlo.
Ejemplo:
  • Queremos aprender a mantener la posesión del balón en el contacto. Podemos comenzar aprendiendo a usar nuestro cuerpo para percutir sin perder el balón;  después, a intentar mantener el avance; y luego a aprender a ir al suelo en mejores condiciones; etc. Y siempre teniendo claro que necesitaremos un gran desgaste físico y una actitud positiva ante el contacto.

Gran determinación la del joven jugador que protagoniza estas acciones.
No le conocemos, pero sabemos que debe de darlo todo también en los entrenamientos.

Realistas


Un objetivo realista es el que nos resulta exigente pero no imposible de alcanzar. Si es demasiado fácil nos aburre. Pero si es imposible nos desmotiva. Así pues, debemos conocer nuestras capacidades para saber a dónde podemos llegar y exigírnoslo. Además, debemos ser flexibles y dar un cierto margen a nuestras metas, de forma que permitan algún error, pero también contemplen un rendimiento especialmente notable. La variabilidad de factores fuera de nuestro control puede ser muy grande y también hay que tenerlo en cuenta.
Ejemplos:
  • Si el nivel del equipo rival es muy superior al nuestro, el objetivo puede no ser el de vencerles, pero sí el de conseguir un punto bonus (6). O si su nivel es inferior al nuestro podemos centrarnos en conseguir que el rival no consiga puntos bonus
  • Si alguien consigue hacer pases "normales" que alcanzan una distancia de 5 metros, bien puede proponerse llegar a entre 8 y 10 metros cuando aprenda a hacer el spin.
  • Mejor plantearse conquistar entre el 50-70% de las melés de un partido que apuntar a una cifra concreta.

Temporizados


Tenemos que marcar los tiempos a nuestras metas. ¿Cuándo vamos a lograrlo? ¿Durante cuánto tiempo? Algunos objetivos han de alcanzarse a lo largo de toda una temporada, mientras que otros hay que conseguirlos en un microciclo o durante un partido. Se trata de ponerle plazos (realistas) a nuestras metas para controlar mejor el progreso.
Ejemplos: 

  • Al final de la temporada tenemos que saber jugar con nuestro sistema de ataque.
  • En este partido voy a hacer entre 10 y 15 placajes.
  • Durante el próximo entreno mejoraremos nuestras líneas de carrera.

¡Cada pequeño esfuerzo cuenta!

Con todos estos factores en mente podemos empezar a plantearnos objetivos, tanto individuales como de equipo. El proceso continúa evaluando los resultados obtenidos y reformulando los objetivos en función de lo logrado. Es decir, siempre estará en marcha.
Pero no conviene centrarse en demasiadas cosas de golpe. Es mejor comenzar con un par de objetivos sencillos, que nos permitan obtener una sensación de logro que nos motivará para seguir alcanzando nuevas metas.

Os recuerdo que ls entrenadors guiarán y ayudarán en todo lo posible a ls jugadors que estén interesad@s en ponerse a ello y sería ideal si antes de empezar parten ya con algunas ideas propias sobre aspectos a mejorar.

Es posible que al principio no aprecien la necesidad o las bondades de ponerse metas concretas, mesurables y alcanzables, pero lo notarán en los resultados. 

Y no hay que olvidar que, como decíamos más arriba, se puede y es muy útil aplicar el modelo SMART a cualquiera de nuestros pequeños o grandes propósitos en la vida.
¿Y cuando hayamos alcanzado nuestro objetivo? Pues entonces vemos cuál es el siguiente paso, pero ya habremos adquirido unos hábitos que nos harán imparables.

Ay, ¡a ver si me lo aplico yo mismo! ☺️ 



martes, 11 de septiembre de 2018

Sesión de vídeo (I): saques y dinámica del juego.

Como sabéis, la semana pasada llevamos a cabo la primera sesión de vídeo de la temporada. Creo que es una herramienta fundamental, porque visualizar las cosas que se hacen bien o mal las hace mucho más reales y corregible. O simplemente para tener una imagen clara de las dinámicas del juego. 
Como todavía no hemos jugado ningún partido, la sesión no contenía vídeos del equipo (1). Esta vez hemos usado extractos de un partido de sub-14 de la temporada pasada (o sea, que sí aparecerán algun@s jugador@s de nuestro equipo) para tener una referencia "real" de lo que se pueden esperar en nuestro primer partido, y también algunos fragmentos de otras fuentes diversas con el propósito de que vean buenas ejecuciones técnicas y tácticas para tener referentes de la "excelencia" a la que deberíamos aspirar (2).
Esta entrada está dedicada especialmente a ls jugadors que no pudieron asistir a la sesión, pero servirá para que tod@s puedan consultarla y refrescar los concpetos tratados.


Los saques


Trabajamos con la idea de que la jugada más importante de un partido es... ¡la primera de todas! Es la que marca el tono para el resto del encuentro. Si vamos duros en la primera acción, el rival será más prudente. Si vamos flojos, se crecerán. Y si estamos desorganizados, también. Tan simple como eso. 


Así comienza un partido: un jugador efectúa un chute de bote-pronto en la mitad del terreno de juego hacia el campo rival. Su equipo se situa en la línea de mitad de campo para subir a presionar (y recuperar ese balón), mientras que el otro equipo se dispone en su mitad para recibirlo y montar el ataque. Se colocan más allá de diez metros porque a esa distancia (en relación con el medio campo) hay una línea que el balón debe traspasar para que el equipo que saca pueda jugar el balón.
El mismo tipo de saque se hace tras cada marca, efectuándolo el equipo que la ha recibido. Algunos ejemplos más:



No es conveniente entrar mucho en estrategias, pero sí que el equipo tendrá algunas instrucciones para los saques, porque son momentos importantes en los partidos.
Aquí vemos cómo el equipo que saca quiere jugar un balón que no ha alcanzado los diez metros de distancia, por lo que el árbitro pita melé en su contra:



Para el equipo oponente el balón es jugable desde que sale de la bota del chutador. 
En el siguiente vídeo vemos cómo el equipo que acaba de recibir la marca quiere sacar rápidamente (van por detrás en el marcador), y el balón no bota primeramente más allá de los diez metros, pero acaba llegando y ya es jugable también para el equipo que saca:




Como habéis podido ver, ambos equipos hacen los saques hacia su izquierda. Esta es la tendencia natural para quien chuta con la pierna derecha (que es la inmensa mayoría). 
Pero nosotros vamos a hacer los saques hacia nuestra derecha. Por lo menos, hasta que se demuestre que las consecuencias son peores que el modo habitual o hasta que se dominen algunos componentes del juego que no toca explicar ahora.

Para entender por qué, primero hay que explicar que en rugby los pases se hacen mejor hacia el lado contrario a la mano que dominas. Es decir: ls diestr@s pasan mejor hacia la izquierda, mientras que ls zurd@s pasan mejor hacia la derecha (y ya sabemos qué mano usa casi todo el mundo). Esto significa que para cualquier equipo es más fácil, en teoría, atacar moviendo el balón hacia la izquierda. Lo que a su vez significa que si chutamos hacia nuestra izquierda (su derecha) pueden pasar dos cosas:
  • Si el equipo rival recibe el balón y lo juega (que es lo más habitual), lo moverá hacia su izquierda, con lo que le damos facilidades.
  • Si nuestro equipo es capaz de llegar antes a ese balón tendríamos que montar el ataque hacia nuestra derecha, lo cual es más difícil.

Por otra parte, el equipo que saca sabe de antemano a dónde va a ir el balón y normalmente coloca a sus delanter@s (ls jugadors más grandes y teóricamente más fuertes) delante de la zona donde caerá, para ir a luchar por él. Cuando el equipo rival ve dónde se colocan ls delanter@s del equipo que saca, suele gritar "¡delanteros izquierda!" (o "¡delanteros derecha!"), para que sus propi@s delanter@s se coloquen frente a los contrarios. Esto supone que en la franja de terreno donde va a caer el balón habrá una gran concentración de jugadors.

Nosotros vamos a poner solo a ls delanter@s más lent@s a nuestra izquierda como señuelo, para que ellos pongan sus delanteros en esa parte del campo, pero distribuiremos al resto a lo largo de la línea y reservaremos a jugadores más potentes (que también pueden ser delanter@s), para cubrir la zona de caída del balón, que ya sabemos que será a nuestra derecha (3).
Seguramente un indicativo más fiable para saber a dónde irá el balón es fijarse en qué pie usa el pateador y cómo se coloca para chutar (muy probablemente, si se gira es que no lanzará hacia su lado natural). También podría colocarse el equipo rival en función de cómo se colocan CADA UN@ de nuestrs delanters, pero lo habitual es fijarse en los "bultos" más grandes y decidir que por ahí irán los tiros.

Hay que tener en cuenta un par de cosas. La primera es que estamos hablando de sub-14, no de profesionales, y podemos adoptar una cantidad de variaciones en el juego que difícilmente tendrían éxito en los más altos niveles. La segunda es que estos planteamientos que vamos a adoptar no están escritos en piedra ni con sangre: se avecinan partidos amistosos y después toda una larga temporada durante la que iremos evaluando y ajustando todo lo que haga falta.
Y si conseguimos que el equipo desarrolle grandes destrezas y visión de juego podremos ir implementando esas cosas que hacen los mayores, porque a nosotros también empezarán a funcionarnos.


La dinámica del juego


El rugby es un deporte donde se produce mucho contacto. En realidad, cuando un equipo tiene el balón lo último que quiere es que haya contacto, pero el equipo que defiende sí que lo provocará, para poder frenarles y recuperar el balón (4)
Aquí va un par de vídeos, extraídos del mismo partido, con varias fases de juego, con contactos que originan agrupamientos. Es, sobre todo, para que nuestros nuevos jugadores visualicen la dinámica del juego que se van a encontrar:



El siguiente, con toda la secuencia desde el saque de un golpe de castigo hasta llegar a hacer marca:



Podemos ver que el juego es muy trabado, con muchos agrupamientos y muy lentos. Es lo que en principio hemos de encontrarnos esta temporada.
Aquí va otro vídeo (que no sé de dónde saqué), con un juego bastante más dinámico, donde se ve el lanzamiento del juego en una fase estática a partir de una melé (5):




El movimiento del balón


Queremos ser un equipo con un agilísimo movimiento del balón. Queremos evitar el ralentizamiento del juego con agrupamientos y, si estos se producen, saber gestionarlos rapidísimamente.
Aquí viene un vídeo donde se ve a un equipo profesional manejando el balón con una soltura y una velocidad extraordinarias:





Hay que fijarse que hasta el primer ruck (segundo 21 del vídeo) la mayoría de los que tocan y pasan el oval son delanteros, aunque tradicionalmente no se asocia a est@s jugadors la capacidad de mover rápido el balón. Salvando todas las distancias, es un espejo donde queremos mirarnos.
También hay que fijarse en que, tras formarse el único ruck de la jugada, con dos pases consiguen poner la pelota en el otro lado del campo y de forma tan rápida que aún podemos ver hasta a tres jugadores rivales intentando regresar a su línea de defensa entre el momento en que el 9 abre el balón y la consecución de la marca. Tremendo.

Este era un ejemplo extremo, pero si bajamos un momento de nuevo a la Tierra (y a pesar de la calidad de la grabación) también podemos saborear este clip de sub-12 de la temporada pasada, el famoso "Vilanova 8-15" (6):



Lo que vemos aquí es simplemente un movimiento de balón extremadamente simple, pero bien ejecutado. Una marca "fácil" simplemente aplicando el ABC del juego: jugadores que reciben en carrera un pase (más o menos) plano y avanzan y fijan defensas antes de dar otro pase que pueda aprovechar el compañero para avanzar más.
La magia de la jugada (insisto: simplísima), aparte de un decente manejo de la pelota, es la combinación de profundidad, amplitud y velocidad de los jugadores exteriores. 
Y aunque ya se ve que nuestro propio equipo era capaz de ejecutarlo correctamente la temporada pasada, no ocurre con la frecuencia deseable.

Así que... ¡A trabajar!





(1) Lo digo ya y lo repetiré las veces que haga falta: ¡necesitamos padres o madres que graben los partidos de sus hij@s! El vídeo es una herramienta muy útil y lo es muchísimo más cuando ls jugadors se ven a sí mism@s.
No hace falta que la misma persona se encargue de grabar todo el partido. Sabemos muy bien que hay gente suficiente para compartir la tarea.

(2) Lógicamente, esa excelencia se consigue tras muchos años de entrenamiento y dedicación y estará lejos de los estándares de nuestro equipo esta temporada, pero al practicar las cosas hay que tener una idea clara de cómo su correcta ejecución, para tender a ello. 

(3) "Potentes" no significa necesariamente "fuertes". Potencia es igual a fuerza por velocidad. Es decir, alguien menos fuerte pero muy rápido puede tener más potencia que alguien muy fuerte pero muy lento. ¿A cuál de los dos preferirías tener que parar?

(4) Con "contacto" nos queremos referir a la detención del/de la portador/a del balón por parte de jugador@s rivales. Desde luego, es solo un principio general con el que trabajar. Habrá ocasiones en la que el equipo atacante querrá provocar el contacto. Como norma general, esto ocurrirá cuando la defensa no presente espacios y queramos agrupar a sus jugadores.

(5) La fase "estática", o "de conquista", u "ordenada" es aquella en la que el juego empieza parado y se relanza a partir de una melé o una touch (o, para muchos, también un saque). Los dos equipos tienen tiempo para disponerse como deseen en el campo. Se opone a la fase "dinámica" o juego "de fases" o "abierto" que corresponde al juego en el que se suceden los agrupamientos (rucks y mauls) y los relanzamientos.
Una fase es el período de juego que transcurre entre un agrupamiento y el siguiente.

(6) Se denomina así porque en la grabación del partido contra Vilanova ese era el minuto en el que se producía la jugada.