viernes, 27 de octubre de 2017

¿Bulto o Voltor? *

     Ya conocemos los tres grandes valores de nuestro equipo: Respeto, Esfuerzo y Solidaridad. Y sabemos que están reducidos a tres por tratarse de una cifra mágica que hace que todo se recuerde más fácilmente y porque también condensan gran parte del resto de los que podrían añadirse. De estos, de los que podrían añadirse, hay dos en concreto que también son básicos en el rugby: Disciplina y Humildad, pero creo que es mejor plantearlos en edades más avanzadas. Aún así, a mi modo de ver, van implícitos en los tres primeros:

          - Respeto + Esfuerzo = Disciplina.
          - Respeto + Solidaridad = Humildad.

     Si los califico de innegociables me refiero, por ejemplo, a que no cumplir con estos valores es motivo para ser sustituid@ en un partido, no así el hecho de fallar un pase o un placaje sin más (1).
Dando prioridad a esto enseñamos que solo con su comportamiento, si es el adecuado, l@s chic@s podrán considerarse jugador@s de rugby, más allá de sus habilidades técnicas. Y mejor aún: podrán decir que forman parte del equipo, que son voltors

     ¿Y por qué es esto tan importante? ¿Por qué empleo tanto tiempo (demasiado, dice la mayoría) en explicarles esto? Pues va a ser difícil resumirlo. 

     Ya apunté en esa entrada dedicada a nuestros valores que, si no se ponen en práctica, no se le saca partido al tiempo de entrenamiento (valga el juego de palabras). Aunque nosotr@s mism@s también caigamos en ellas, vemos equipos de otras categorías y/o de otros clubes, y nos damos cuenta de las actitudes que arruinan entrenamientos y de las que hacen que se aprovechen de verdad. Y no basta con pedir continuamente silencio o atención a l@s chaval@s, o amenazar con castigos, sino que es necesario crear una "cultura" del Esfuerzo, del Respeto, de la Solidaridad. Ello pasa por crear una identificación muy fuerte entre comportarse como corresponde y ser un voltor. De modo que l@s jugador@s que no tengan la actitud adecuada no pueden esperar ser considerados auténticos voltors hasta que no se reconduzcan. Recordad: como los All Blacks, mejores personas suponen mejores voltors.

     Se trata en definitiva, de crear la motivación de comportarse correctamente (es decir, aplicar nuestros valores) para sentirse realmente parte del equipo con todas las de la ley.
No por la motivación extrínseca del castigo o del grito, sino por la de pertenecer de verdad al grupo, de ser un/a voltor (2).

     POR ESO necesitamos hablar mucho con ell@s. Cuando el entrenador les deja claros los comportamientos tolerables y los no tolerables o, mejor aún, son consensuados por el equipo, la cosa puede empezar a funcionar. Está claro que aún son jóvenes y han de madurar más en esto y que han de surgir aún l@s líderes que provoquen mejores actitudes en sus compañer@s, pero muchas semillas se han plantado ya. L@s voltors de sub-12 saben bastante bien a qué atenerse con los entrenadores y qué esperar de nosotros en función de su comportamiento. Y saben que nuestras reacciones no son arbitrarias, sino que están provocadas por unas actitudes concretas (3)
     Y resulta tremendamente satisfactorio cuando l@s propi@s chaval@s reconvienen a quien no muestra una buena actitud, especialmente en nuestro círculo sagrado. Y cada vez vemos a más jugador@s señalando a otr@s el camino correcto o "discutiendo" sobre el comportamiento adecuado en determinados momentos. Esto muestra que se va generando esa cultura de grupo que con el tiempo se hará sólida, aunque siempre habrá elementos díscolos.

     Conociendo como conocen nuestros valores de equipo y las actitudes que son y no son toleradas, l@s niñ@s han de preguntarse ¿estoy siendo un bulto en este equipo, o estoy siendo un/a voltor? Y responderse con el nivel de exigencia adecuado y con sinceridad.

     AHORA BIEN, no solo de actitud y comportamiento puede vivir un equipo de rugby. Hace falta también algo de ejecución técnica, porque, si no, no habrá manera de hacer una jugada, y esto no sería rugby, sino kumbayá. Así que está bien comportarse como un/a voltor, y es condición necesaria, pero el Esfuerzo ha de llevarnos a saber hacer también algunas cosas en el campo. Viendo los mínimos que se exigen en otros equipos y viendo las realidades que vivimos nosotros en sub-12, se me ocurrió confeccionar una lista con los MUST, que todo jugador debe saber hacer al jugar a rugby. Yendo de lo menos a lo más técnico serían:

          - Ocupar el campo.
          - Mantener la posesión del balón en el contacto.
          - Conocer y usar la postura correcta en el contacto.
          - Coger y pasar un balón a derecha e izquierda.
          - Placar y ruckear.

     Aunque la lista es bastante explícita, podemos comentar alguna cosa sobre sus elementos.

     Ocupar el campo no sería un elemento a tener tan en cuenta en un equipo adulto, por el hecho de que los adultos ya ocupan bien el campo y saben recolocarse instintivamente. Pero en la escuela aún hay que interiorizarlo y, aunque debería conseguirse antes de llegar a sub-12, siempre quedan flecos. Para mí, junto a las actitudes adecuadas, sería lo más importante que podemos enseñar en la escuela.

     Mantener el balón en las manos: se entiende que cuando se recibe un placaje o en un forcejeo y es, lógicamente, crucial y requiere poca explicación. 

     Conocer y usar la postura correcta en el contacto: es tanto por seguridad como por eficacia. Con una mala postura es fácil hacerse daño y difícil conseguir lo que se intenta (4)Podemos hartarnos de explicar (mal, al parecer) cuál es la postura correcta, pero muy pocas veces se usa. Demostrarles cómo aumenta su eficacia cuando la usan no parece conseguir grandes resultados.

 Ejemplos de postura corporal para entrar en contacto.
Bajamos el centro de gravedad con los hombros por encima de la cadera (1), es decir, flexionando las rodillas (4), no la cadera. Miramos al frente (2), o "cabeza neutra", para ver lo que está pasando y porque ayuda a tener la espalda recta (3) (también ayuda sacar pecho y culo a la vez). 

     Coger un balón y pasarlo (catch and pass) a derecha e izquierda: tampoco requiere mucha explicación. Además, ya sabemos que nuestro equipo tiene en mente mover mucho el balón, cosa imposible sin un mínimo de nivel en este aspecto. Los primeros partidos de la temporada han visto al equipo mover muy bien en balón (¡incluso brillantemente en algunos momentos!), pero aún hay mucho margen de mejora.

     Placar y ruckear: o lo que podríamos resumir como implicarse físicamente en la recuperación/conservación del balón. Nuestro equipo no placa menos que la media, pero estamos muy faltos de implicación en el ruck, que será un punto clave a trabajar próximamente (5).

     A partir de ciertas edades, el fitness, el estar bien en forma trabajando el físico, sería un elemento esencial. Nosotros lo sustituimos por la intensidad, que era un punto más de la lista a principio de temporada, equiparable al Esfuerzo, por eso he prescindido de él ahora; y también por acercar los componentes de la lista a la cifra mágica de tres. 

     En esta ocasión me ha resultado muy difícil reducir la lista a tan pocos elementos, porque veo muchas cosas que podríamos considerar realmente básicas para un/a jugador/a de rugby. De todas maneras, si me viera obligado a reducir sí o sí la lista a solo tres puntos, creo que podría hacerse un equipo en condiciones solo con jugador@s que supieran pasar el balón y que aplicaran gran intensidad en todo lo demás, más allá de la técnica con que lo hagan. Para completar el trío añadiría saber ocupar el campo. 
Si l@s voltors salieran de la escuela con esto bajo el brazo consideraría que hemos hecho un gran trabajo. Ya veremos.

     Y volvamos a hacernos la pregunta: en cuanto a la lista de las cosas que tod@ jugador/a debería saber hacer ¿soy un bulto, o soy un/a voltor? ¿Cuántos placajes soy capaz de hacer en un entrenamiento? ¿O en un partido? ¿Pongo la postura correcta para poder hacerlos? ¿Se me caen muchos balones? ¿Estoy donde tengo que estar en la jugada?
En definitiva: ¿ayudo a mi equipo aplicando estas cosas, o más bien le perjudico? Pero aún más importante: ¿cuánto me esforzando para conseguir hacerlo bien y ser alguien útil para mis compañer@s?

     Y ya puestos, me extenderé un poco más. Para esta temporada tenía la intención de trabajar profundamente varias "mentalidades" (los mindsets), predisposiciones para ciertas actitudes en el juego:

- Mentalidad de offload: estar siempre preparad@s para dar un pase en cualquier circunstancia y para esperar un pase de un/a compañer@ también en cualquier circunstancia. Siempre con las manos a punto para ese catch-and-pass. Y digo siempre, en todo momento.

- Mentalidad de conquista: todo lo que se hace en un campo de rugby cuando no se tiene el balón se hace para recuperarlo. Conquistarlo. Tradicionalmente se suele considerar que las fases de conquista del balón son los agrupamientos estáticos (touch y melé) y los, llamémoslos así, dinámicos (ruck y maul). Vayamos más allá, comprendamos cuántas formas distintas hay de conquistar ese balón (6) y apliquemos en todas ellas esa mentalidad. Los placajes se hacen para obligar al equipo rival a soltar el balón por un momento; lancémonos a por él entonces. Cada balón suelto que rueda por el césped ha de lucharse como si nos fuera un campeonato en ello. Un chute al aire supone otra conquista a realizar.

- Mentalidad de contraataque: una vez recuperado el balón ha de usarse de inmediato y de forma adecuada. Se trata de dominar la transición de pasar de la defensa al ataque, o de reaccionar rápido a un golpe de castigo favorable, tomando las decisiones correctas en un segundo para fulminar al rival (7)

- Anticipación: l@s niñ@s ya saben lo que va a pasar en los siguientes 2 o 3 segundos de juego. Incluso l@s novat@s han jugado el tiempo suficiente como para anticiparlo, pero no tod@s hacen algo para aprovecharlo y eso es uno de los mayores dramas a los que nos enfrentamos. Cuando un/a jugador/a se anticipa a lo que está a punto de ocurrir cualquier acción que necesite hacer le será más fácil.
Hay una magnífica frase en inglés para encapsular esta mentalidad: action beats reaction. Es decir, LA ACCIÓN VENCE A LA REACCIÓN (así, con mayúsculas y todo). Si yo actúo sobre lo que está a punto de pasar tendré muchas más probabilidades de éxito que si reacciono a lo que ya está pasando. Muchas veces reaccionar supone llegar demasiado tarde. Hagamos que sean ell@s quienes tengan que reaccionar a nuestra anticipación.

     Y, de nuevo, nuestr@s jugador@s deberían preguntarse: cuando juego a rugby, ¿tengo mentalidad de bulto, o de voltor? ¿Soy un bulto que reacciona tarde, o me anticipo y me responsabilizo? ¿Tengo hambre de balón? ¿No dejo escapar ni uno? ¿O dejo que bote o ruede a mis pies sin tirarme a por él? ¿Me acerco a recibir un balón con las manos preparadas, o siempre me sorprende que me llegue el balón aunque lo esté pidiendo? ¿Actúo rápido cuando recuperamos el balón? ¿O dejo la responsabilidad a otr@s y tardamos más en jugarlo?

     Entonces, ¿eres un bulto que anda por el campo pasando el rato, o eres un/a auténtic@ voltor que se esfuerza y ayuda? 

¿Y QUÉ QUIERES SER? ¿BULTO O VOLTOR?



* Por si esto lo lee alguien ajeno al catalán: 'voltor' significa 'buitre' y se pronuncia 'bultó'. Y por si lo lee alguien ajeno al club donde colaboro: ese es el apelativo que reciben nuestr@s jugador@s y simpatizantes.

     Esta entrada se escribió cuando el blog estaba pensado jugadors y padres y madres de la categoría sub-12, que es la que entrenaba por aquel entonces. Además, refleja ideas que en muchos casos han evolucionado lo suficiente como para merecer reescribirla. De todas formas, prefiero conservarla tal cual y dejar que esa evolución se plasme en otras entradas más recientes, como por ejemplo esta, en la que volví a hablar de temas relacionados.
    Sin embargo, el concepto que le da título ("¿Bulto o Voltor?") me parece que no solo sigue siendo válido, sino que puede serlo para cualquier categoría.

jueves, 19 de octubre de 2017

Guía para entender un partido de sub-12 (II)

Ya sabemos cuánta gente, dónde y durante cuánto tiempo se juega un partido de rugby sub-12. Ahora toca meternos en el desarrollo del juego para que tod@s puedan entenderlo y disfrutarlo.


Normas básicas


Como ya sabéis, el rugby consiste plantar el balón en el extremo opuesto del campo. Para conseguir la marca un/a jugador/a puede correr con el balón en las manos. También puede pasarlo a un/a compañer@, pero siempre hacia atrás (1), lo cual provoca que el equipo atacante esté siempre detrás del balón, o puede chutarlo en cualquier dirección (2). 

Los jugadores del equipo que no tiene el balón (a los que llamaremos generalmente "defensores") pueden evitar la marca del equipo rival placando al/a la jugador/a que lleve el balón (está prohibido placar a alguien que no tiene el balón). El placaje consiste en agarrar a un/a rival, de hombros para abajo, y tirarl@ al suelo (3). En la escuela no está permitido agarrar de la camiseta o voltear al rival.

El rugby es un deporte que ha de jugarse de pie y si un/a jugador está en el suelo (4) está obligad@ a soltar el balón o al/a la jugador/a placad@. También tiene prohibido placar desde el suelo y ha de salir de la zona donde se desarrolla la acción para no obstruirla.


Inicios y reinicios


Este año el saque inicial y tras cada marca se hace mediante un drop desde medio campo. El drop, o bote-pronto en español, es un chute en el que el balón ha de tocar el suelo antes de ser impactado con el pie.

La norma dice que ha de alcanzar por lo menos los 5 metros de distancia y caer dentro del campo. Si esto no ocurre, se formará una melé a favor del otro equipo.


La melé (scrum) (5)


Un elemento muy característico del rugby. Habrá melé en un partido de sub-12 cuando:

  • El balón vaya hacia delante, ya sea con un "pase adelantado" (o avant o forward) o porque golpee en el brazo de un/a jugador/a y caiga (knock-on) (6). 
  • Un saque o un chute salgan fuera del campo.
  • Un equipo plante el balón en su propia marca ("balón anulado") (7)
  • Un maul no avance o haya un balón injugable en una maraña de jugadores (8).
¿En qué consiste la melé? Cinco jugador@s de cada equipo la forman, tres delante (primera línea: pilar-talonador-pilar) y dos detrás (segunda línea). L@s de delante entrelazan las cabezas con las de l@s rivales y l@s de detrás, entre las caderas de sus compañer@s. 

Bonitas ilustraciones encontradas en la web de la Federación Dominicana de Rugby
que muestran perfectamente cómo se forma una melé de sub-12.

En rugby de escuela los equipos no se empujan en la melé, como sí hacen en las siguientes categorías.
Estando la melé formada, un/a jugador/a del equipo no infractor (normalmente el/la medio-melé) introduce el balón en el pasillo central y este año, como novedad, l@s jugador@s de las primeras líneas han de disputarlo "talonando", es decir usando los pies para mandarlo hacia la parte de atrás de la formación. 

El ilustrador dominicano nos enseña aquí en qué consiste el talonaje.

Este año, como novedad en el rugby mundial, se permite talonar también a l@s pilares y no solo al/a la talonador/a, que está en medio de la primera línea.
Una vez el balón llegue a la parte trasera de la melé, el/la mediomelé lo sacará y lo pasará a un compañero que esté en la línea de ataque, relanzándose así el juego.


La touch o lineout

Se forma cuando el balón sale del campo por las líneas laterales (líneas de touch), excepto si es de un saque, que ya hemos dicho que se forma una melé (9).
¿En qué consiste? A una distancia de entre 2 y 7 metros del lateral cada equipo forma un alineamiento de 4 jugador@s perpendicular al lateral, dejando un pasillo entre ambos. 


Además, un/a jugador/a del equipo no infractor se sitúa en el lateral justo frente al pasillo para lanzar el balón. Un/a jugador/a del equipo infractor (normalmente su lanzador/a) se sitúa a un metro de la línea, detrás de la fila que forman sus compañer@s.
Y para terminar, un/a jugador/a de cada equipo (normalmente l@s mediomelés) se sitúan detrás de la formación a un metro, para actuar como receptores.
Se lanza el balón sobre la línea central del pasillo, justo entre los dos equipos, no se puede pasar hacia l@s compañer@s. Est@s, tratarán de conquistar ese balón, ya sea palmeándolo hacia su campo o atrapándolo para pasarlo después o correr con él.

Aunque aquí parece que uno de los equipos no esta mucho por la labor de disputar el balón,
podemos hacernos una idea de cómo funciona la touch.

Una curiosa novedad este año es que en sub-12 también pueden hacer un saque rápido de lateral, lo que significa que si no hay rivales preparados para formar los alineamientos se puede sacar sin esperarles. Y esta norma debemos saber aprovecharla (10).


Golpes francos y  golpes de castigo


Por la forma de ejecutarlos, en la escuela no hay diferencia entre unos y otros, así que podemos llamarlos genéricamente "golpes". Se pitan cada vez que un equipo comete una infracción que pueda incluirse en:
  • Mala ejecución de una melé o una touch.
  • Uso ventajoso del balón de forma irregular: retenerlo en el suelo, etc.
  • Todo tipo de fueras de juego. 
  • Riesgo de la seguridad de l@s jugador@s: plaacjes peligrosos, por ejemplo.
  • Juego sucio o contra el espíritu del juego.
  • Otras infracciones que no hayamos dicho que se sancionen con melé o touch.
Al pitar un golpe el equipo infractor retrocede 5 metros. Un/a jugador/a del equipo no infractor ha de darle un toque con el pie (momento en que los defensas ya pueden subir a presionar) y pasarlo con las manos. En la escuela no pueden usar un golpe para chutar el balón.


Como veis, no entramos en demasiados detalles porque ni es el objetivo ni sería interesante, aunque quedan algún aspecto de las reglas más o menos importante, como el fuera de juego, que sí merece la pena tratar. De todas formas, ya sabéis que podéis consultarme cualquier duda cuando me veáis por el club.




(1) Hacia atrás en realidad significa en cualquier dirección que no sea hacia la linea de marca rival. Un pase lateral es válido.

(2) Solo vale chutar cuando el balón sale de las manos. No está permitido chutar un balón que está en el suelo durante el juego. L@s compañer@s que estén delante del balón cuando se hace el chute solo podrán jugarlo (o incluso correr hacia él) si quien lo ha chutado les ha adelantado o si el otro equipo obtiene el balón y lo juega. 

(3) Si un/a jugador/a derriba a otr@ sin ir, a su vez, al suelo, no es considerad@ placador/a, por lo que se da la circunstancia de que puede haber placajes sin haber placador@s.

(4) Estar en el suelo significa tener más de dos puntos de apoyo (los pies) en el suelo o sobre otr@ jugador/a que esté en el suelo.

(5) Se pronuncia 'scram' y es una abreviación de scrummage (pronunciado, más o menos, 'scramich'). Esta palabra inglesa viene de la italiana scaramuccia, que ya veis que también usamos en español, aunque en italiano a la melé la llaman mischia.

(6) Ya hemos dicho que el pase adelantado es el que hace que el balón se mueva en dirección a la línea de marca rival. El knock-on supone que el balón toca en el suelo o en otr@ jugador/a después de tocar la/s mano/s o el/los brazo/s de un/a jugador/a. Se entiende que el balón sale desplazado hacia delante. Si es hacia atrás el juego continúa.

(7) Es decir, en rugby no puede hacerse un equipo una marca a sí mismo.

(8) Incluye la maraña en zona de marca en la que el árbitro no sabe apreciar si el balón ha sido posado o por quién.

(9) En el rugby de las categorías superiores, l@s jugador@s que forman la melé y la touch son los delanteros y llevan los números del 1 al 8 (el 9 es el/la mediomelé). En el rugby de la escuela esto no tiene por qué aplicarse, no solo porque no hay tant@s jugador@s, sino especialmente porque a esas edades no tiene mucho sentido aún hablar de "delanteros" y "línea".

(10) Dudo que allá donde juguemos tengan en cuenta la norma que permite sacar rápida la touch, porque, desgraciadamente, a pesar de tener un reglamento unificado, es muy difícil encontrar un solo campo donde sepan aplicarlo. Al parecer no se le presta atención y en cada casa aplican su versión modificada de las normas de los adultos. A veces muy poco modificada y otras, demasiado. De esta forma el reglamento se acaba convirtiendo en una desventaja para quien entrena ciñéndose a él. 
Un caso arquetípico es el del papel de l@s mediomelés en la melé. Cuando un/a de ell@s va a sacar el balón de la agrupación no está permitido que el/la otr@ mediomelé le presione para impedírselo. Sin embargo, se permite en muchos sitios. Afortunadamente nuestro@s mediomelés saben adaptarse e incluso conseguir que a l@s rivales se les vuelva en contra esa infracción no sancionada.

martes, 12 de septiembre de 2017

Día de entrenamiento

¿Qué necesitan l@s niñ@s para sacarle el mayor provecho a un entrenamiento?  Aquí van unas cuantas recomendaciones, aunque cada cual ha de ver lo que le funciona mejor según sus circunstancias.

La ropa


Bastan simplemente un pantalón de deporte y una camiseta cualesquiera. La ropa que sea específica de rugby siempre será más adecuada, por resistente, pero no es necesaria. Eso sí, si usan una camiseta típica de algodón sería preferible que no le tuvieran mucho cariño, porque suele haber agarrones que pueden dejarla para trapos.
En nuestro club le dan a cada niñ@ una camiseta "técnica", sintética, al darse de alta. Es una buena opción, ¡pero hay que recordar tenerla en condiciones para los días de partido!

Las protecciones


En el rugby, por razones obvias, no se permite que sean rígidas. Hay dos protecciones básicas: el bucal y el "casco" acolchado, o chichonera


Ejemplo de protector bucal

El primero es de plástico y se coloca en los dientes superiores. Los hay que también protegen los de abajo, pero los desaconsejo totalmente para niñ@s. Antes de usarlo hay que tenerlo en agua muy caliente para que se ablande, ponérselo y apretar (más de lo que suelen hacer) para darle la forma de los dientes (1).


Ejemplo de casco

Si alguien tiene y trae estas protecciones debería llevarlas puestas durante TODO el entrenamiento. Por tres motivos: 
- Si tienen protecciones porque temen (o sus padres) que se lleven golpes, hay que saber que estos se los pueden llevar en cualquier momento, aunque no se estén practicando ejercicios de contacto (2).
- Se acostumbran a jugar con ellas puestas, ya que en los partidos no estarán quitándoselas y poníéndoselas. Especialmente con los bucales. Más aún al ver que la mayoría no consigue amoldárselo para llevarlo bien ceñido a la dentadura y la respiración por la boca se hace más dificultosa.
- Para no perder tiempo: si todos llevan las protecciones encima desde el principio, luego no habrá interrupciones por jugador@s que se acercan a su mochila a buscarlas. Ahora el bucal... Ahora el casco... Y además, cada cual cuando lo cree oportuno o cae en la cuenta. Puede parecer una tontería, pero este goteo rompe toda la dinámica del entreno.

El bucal es la única protección que yo haría obligatoria. No solo protege los dientes para que no se rompan con un golpe, sino que también absorbe impactos en la mandíbula. De esos que te dejan varios días abriendo y cerrando la boca.
Lo suyo es llevarlo, si no los están usando, metidos en la media. Esto quiere decir que allá donde se cambien (en casa, en el vestuario, en el coche) hay que dejar ya la cajita del bucal en la mochila y ponérselo en la media. A parte de ahorrar tiempo, evitará que se pierda la caja, ya que cada semana aparece alguna en el campo después de entrenar.

Se me plantea un gran dilema: si decimos que el bucal ha de ser obligatorio, ¿qué hacemos con l@s niñ@s que no lo tienen? En cada entreno hay algún/a jugador/a a quien se le ha olvidado traerlo y dejar que jueguen a rugby sin protegerse la boca es bastante temerario. Pero, por otra parte, ¿es buena idea dejar a un/a niñ@ sin rugby después de haberse desplazado hasta el campo de entrenamiento, cuando es posible que ni siquiera haya sido culpa suya? Nunca ha pasado nada, pero... ¿y cuando pase?
Espero que tengamos este debate entre entrenador@s y p/madres y lo resolvamos satisfactoriamente, aunque sea decidiendo una cosa distinta para cada niñ@ en función de lo que sus padres indiquen.

En cuanto a protecciones también está la "hombrera" o "coraza", con zonas acolchadas para proteger hombros, costados y demás. Habrá chic@s a quienes les asfixiará llevarlo, a otr@s no tanto. Creo que no es tan habitual a estas edades, y tampoco hay golpes tan duros, pero es una protección más que les puede dar confianza (3).

Un tipo de hombreras

Las botas


Como ya sabéis, para jugar a rugby en el césped se necesitan botas de tacos. Y aquí viene el lío.
Podemos diferenciar entre varios tipos de tacos, en función del tamaño, del material con el que están hechos (plástico o metal), si son fijos o intercambiable s(estos se pueden "desatornillar" y sacar), o incluso si son redondos o poligonales. 
Como guía general, y siempre según mi opinión, a estas edades no necesitan tacos muy largos, ni intercambiables, ni de metal. De hecho, en la escuela vetaría estos últimos, al menos en los entrenamientos, por que pueden ser un peligro para l@s compañer@s (4)
Los tacos intercambiables también los desaconsejo, porque seguramente son demasiado largos para ellos; porque los tacos de metal no son necesarios; y porque están creciendo y no les va a dar tiempo a desgastar los tacos de sus botas. 

Así pues, lo mejor es que usen botas que llamaremos "multitaco", en las que los tacos forman parte de la suela. Entre ellas se pueden elegir con distintos tamaños de tacos, en función de las tareas en el campo de juego de cada cual.


Varios ejemplos de lo que llamo (¿mal?) "multitaco" sacados del catálogo de Decathlon.

En fútbol también se utilizan estos tipos de tacos, así que, si ya tenéis botas de fútbol en casa, os valen perfectamente. O si no encontráis las que queréis en la sección de rugby, podéis dirigiros a la de fútbol, que seguro que habrá más variedad. 

Dicho esto, añadiré que es muy satisfactorio que un jugador se fije en los pequeños detalles que cree que le proporcionan alguna ventaja o un rendimiento extra, por mínimos que sean. Esto se puede aplicar, por ejemplo, a lo que se come antes de un partido, a los vendajes que se hace uno mismo o, por qué no, al tipo de bota que usa. Así pues, aunque aquí he dejado (algo más que) sugerencias a tener en cuenta, finalmente será la propia experiencia del/la jugador/a la que le indique cuáles son las botas y los tacos que mejor le rinden.


Estos tacos los vetaremos en los entrenos y solo los vería justificados en partidos con barro
para jugadores que peleen duro en los rucks y en los mauls.

Una advertencia final: es mejor usar un poco las botas nuevas antes de llevarlas por primera vez a un entrenamiento, para que el pie se haga a ellas. Y, sobre todo, NUNCA habría que estrenar botas nuevas un día de partido, porque puede arruinarse completamente la jornada.

¡Y recordad que en la playa se entrena descalz@!

** Actualización: no sé bien si ya era así cuando se escribió esta entrada hace cuatro años, pero las botas de tacos intercambiables están prohibidas ahora en la escuela, así que solo se permiten las multitacos.

El agua y el abrigo


Superimportante. Cada niñ@ debe traer al entreno de rugby su botella de agua. Y cuanto más cerca estemos de fechas veraniegas, más grande debe ser la botella.
Aunque en un equipo se comparte, y nadie se quedará sin agua aunque no la haya traído, no pueden acostumbrarse a que esa sea la norma, porque es insolidario, porque hay que responsabilizarse y porque a veces la cantidad disponible de agua es bastante limitada.

Asimismo, es necesario que l@s chaval@s se traigan alguna prenda de abrigo para taparse inmediatamente después de terminar el ejercicio físico. Suficientes resfriados cogen ya como para andar jugándosela en las noches frescas y húmedas.

A menudo hay jugador@s que no van a beber agua o a taparse cuando toca, aduciendo que no tienen sed o frío. Han de aprender que no hay que esperar a tener sed para beber ni a tener frío para taparse. En el momento en que se notan esos síntomas es porque el cuerpo lleva un rato necesitándolo.
En el caso del agua, l@s entrenador@s intentamos que no pase mucho tiempo entre ingestas  durante el entrenamiento. Pero cada cual puede ponerse la chaqueta nada más terminar, sin necesidad de que se lo manden (5).

La ducha


Nos gustaría poner algo más de empeño en la normalización de hábitos saludables entre nuestr@s jugador@s, lo cual incluye la sana costumbre ducharse después de entrenar. A tal efecto, deberían traer en su bolsa de deporte: toalla, jabón/champú, chanclas (si las necesitan) y ropa de recambio.
Es posible que para muchas familias sea más cómodo que se duchen una vez lleguen a casa, en cuyo caso, obviamente, no necesitarán estos bártulos. En todo caso, ahí va la perogrullada: es necesario que se duchen tras la práctica deportiva.

Y sobre todo, compromiso y puntualidad


Lo último que voy a decir sobre cómo prepararse para un entrenamiento es, quizás, lo más importante de todo. El compromiso supone asistir a todos los entrenos posibles y, además, asistir con ganas de esforzarse y mejorar. Sabemos que hay muchas causas que pueden privar a l@s jugador@s de acudir a entrenar, pero también sabemos que entre esas causas las hay más y menos justificadas. Ya me entendéis.

La puntualidad evita que haya que estar activando a l@s niñ@s según van llegando o que haya que explicarles de nuevo lo que ya se ha explicado al resto. Entre otras cosas. Además, puede que a algún entrenador le dé por alargar un poco el entreno para compensar el retraso a la hora de comenzar. Ya me entendéis también ;-)


En general, puede que encontréis cierta "obsesión" por las pérdidas de tiempo. La tengo. La concentración, la implicación, son factores clave para que mejoren a lo largo de la temporada. Pero la capacidad de distracción que tiene la chavalería es pasmosa y volverles a centrar en la tarea consume mucho tiempo y energías que se sustraen de la práctica efectiva del rugby.
Cualquier pequeña ayuda para evitar que su mente vuele a otro lugar es importante. Y solo con unas pocas simples medidas en este sentido estaremos aprovechando mucho más las sesiones de entrenamiento (6).



(1) De verdad, hay que aplicarse más a la hora de darle forma al bucal. El agua muy, muy caliente. Morder bien el plástico, sin agujerearlo. Apretarlo para que se ciñan bien a los dientes por delante y por detrás y también a las encías e incluso al inicio del paladar. Deberían ser capaces de hablar "bien" con él puesto sin que se les mueva. Insisto: apretar.


(2) Aunque mi sonrisa sigue siendo tan radiante como siempre, alguien habrá notado que tengo mellados los dos incisivos centrales. En el caso de uno de ellos fue por no llevar el bucal durante un ejercicio en el que supuestamente no había contacto. 
Curiosamente, poco después, al comenzar un entreno universitario quise aconsejar que llevaran el bucal en todo momento. Uno de los chavales me hizo un comentario sobre lo innecesario que era para calentar dando vueltas al campo. Acto seguido se giró... para darse con la boca contra el hombro de un compañero. No tengo claro si aprendió algo ese día.

(3) Y aún hay, por lo menos, otra: las espinilleras acolchadas. Por favor, no corráis a comprarlas, que no son necesarias. Antes las propias medias de rubgy del Decathlon incorporaban un acolchamiento en la parte de la espinilla. Cualquiera que lea esto podrá decir si han vuelto a hacerlas así.
Los pantalones con protecciones acolchadas (como los que usan los porteros, si no me equivoco) no están permitidos en el rugby.
Existen también mitones (guantes sin la punta de los dedos) para la práctica del rugby, aunque no son protecciones, sino que sirven para que no resbale el balón en las manos gracias a su superficie rugosa. En mi opinión llevarlos es un muy mal hábito para l@s jugador@s, porque deben aprender a manejar los balones con sus manos y no depender de esto. Además, creo que hace visible al falta de confianza del/a jugador/a que los lleva, con lo que aumenta la de su rival.

(4) Simplificándolo mucho: el taco corto y de plástico sería para jugadores ligeros y ágiles, mientras que tacos más largos y de metal serían los que usan los jugadores más pesados, no tan móviles. El taco de metal está especialmente indicado cuando el campo está mojado o embarrado.

Esta distinción se debe a que los delanteros (que son los jugadores más pesados) los necesitan para empujar la melé y otros lances del juego. Sin embargo, en el rugby de escuela la melé no se empuja y no hay jugadores con funciones concretas de delantera.
Además, en los campos de césped artificial no se suele permitir el uso de tacos de metal.

(5) Casualmente, l@s niñ@s que dicen no tener sed/frío suelen ser l@s que se han olvidado la botella/chaqueta en casa. Casualmente, digo ;-)

(6) Como se trata de temas especialmente importantes, los abordaré más extensamente en una futuras entradas.

jueves, 31 de agosto de 2017

Guía para entender un partido de sub-12 (I) *

Oigo de much@s madres y padres comentarios sobre lo poco que (creen que) saben del rugby en general y de sus reglas de juego en particular. Y es un tipo de comentario que siempre me produce tristeza.
Es verdad que se trata de un deporte con el que se está poco familiarizad@, porque apenas sale en la tele o en la prensa (1), pero también es cierto que no dedicamos mucho tiempo a explicárselo. Pero, eh, sabéis que os resolvemos las dudas que nos planteáis, ¡así que no seáis tímid@s! =)

En fin, vuestras oraciones han sido escuchadas y aquí os ayudamos un poco a entender lo que ocurre en el campo cuando vuestr@s hij@s juegan al deporte de sus amores y para que, con ello, podáis disfrutarlo aún más.

La competición


No la hay. Se celebran trobadas (2), en las que se reúnen varias escuelas para jugar partidos amistosos. El rugby a estas edades es solo formativo. Nadie se lleva un trofeo. A menudo ni se lleva la cuenta del marcador. Si se suceden las marcas de uno y otro equipo a mí me cuesta saber con certeza si hemos ganado, empatado o perdido. 

A partir de esta temporada las trobadas (supuestamente) van a reunir a más clubes para asegurar más minutos de juego a los equipos. Esto se hace, en gran parte, para que merezca más la pena un desplazamiento largo, porque no es raro que algún club "se borre" cuando le toca jugar lejos (podemos contar unas cuantas de esas sufridas en Tarragona). Además, así, si un club no comparece la trobada seguirá contando con varios más con los que jugar.

También se van a programar cuatro jornadas de trobadas por categorías. Es decir, en las que solo participen (muchos) equipos de una sola categoría. Así, el mismo día habría una "sede" para la trobada de sub-12, otra para la de sub-10 y otra para la de sub-8 y sub-6. Está por ver cómo se gestiona (3).

Los puntos


Siempre habrá madres y padres novat@s, así que empezaré por explicar que en rugby los puntos se consiguen llevando el balón y plantándolo en la franja que hay en el extremo contrario del campo (denominada 'zona de marca' o 'in-goal'). A esto se le llama 'ensayo' o 'marca' (o 'try' los anglófonos y argentinos) y normalmente suma 5 puntos en el marcador, pero en los encuentros de escuelas, donde no hay otra forma de anotarse tantos, suelen contarse simplemente como marcas ("tres marcas a una", por ejemplo).

En categorías superiores hacer una marca te da la opción de hacer un chute a palos que, en caso de 'transformarlo' otorga dos puntos más (4).

El terreno de juego


A partir de esta temporada, en que comienza a aplicarse en Cataluña el reglamento del Rugby Gradual, el terreno de juego de sub-12 debería medir entre 55 y 60 metros de largo y entre 40 y 45 de ancho. Se pretende que haya un ratio de entre 3'5 y 4 metros de ancho por jugador.
Los espacios de juego de la escuela suelen delimitarse usando conos (5), parcelando un campo grande (de rugby "adulto") en varios minicampos para las diversas categorías. Para hacerse una idea, las dimensiones del terreno de juego de sub-12 vienen a equivaler a medio campo grande (o también a medio campo de fútbol)

La intención de la Federació era ampliar ese ratio para favorecer las habilidades de evasión y evitar que haya tantos agrupamientos de jugadores (6). 
Veremos lo que se acaba decidiendo, pero comprobaréis que la norma sobre el tamaño del terreno de juego no es algo que se lleve muy a rajatabla en los campos de rugby catalanes, ya que la disponibilidad de terreno impone algunas limitaciones a la hora de hacer el 'tetris' de los campos de juego para todas las categorías.

L@s jugador@s


Un equipo de sub-12 tiene 11 niñ@s jugando en el campo y las sustituciones son ilimitadas, lo que significa que l@s jugador@s pueden ser sustituidos y después volver a entrar en el juego. Se promueve que tod@s tengan la máxima participación posible en el partido.
Lo habitual en nuestro equipo es que de inicio jueguen quienes han ido a más entrenos, aunque se ha de ponderar también el esfuerzo que cada un@ le pone en las prácticas en las que participa.
También es muy importante la actitud. Más de una vez alguien que estaba previsto que saliera de titular al final ha sido suplente a causa de su mala actitud durante la "concentración" previa del partido.

Pero en alguna ocasión hemos jugado con menos jugador@s que el rival a propósito. Esto ha sucedido por dos posibles razones.
La primera es que tuviéramos la cantidad justa de jugador@s, pero algun@ presentara una actitud pésima en el campo (y digo actitud). En ese caso puede ser que le saque del campo unos minutos para que vean que en el rugby si no te esfuerzas es mejor que no juegues (y digo esforzarse, no digo ser el mejor jugador). Obviamente, sé lo que se le puede pedir a cada jugador y lo que no, y ellos también lo saben y por eso aceptan la decisión.
La segunda razón es que el otro equipo alinee, sin darse cuenta, a más jugador@s de los permitidos y decidamos no decir nada para que nuestr@s chic@s tengan que esforzarse más. Cuando llega el descanso es cuando les descubrimos que han conseguido plantar cara siendo uno menos. Y al saber que en la segunda parte estarán en igualdad crecen por lo menos 10 centímetros.
Sin embargo, al preguntarles si prefieren seguir en inferioridad o en igualdad, la mayoría vota inferioridad. Y eso emocionaporque esa actitud es puro rugby.

Ambos casos son buenos ejemplos para transmitir a nuestr@s jugador@s que lo importante no ha de ser ganar, sino esforzarse y dar el máximo.

Para acabar, supongo que ya habréis comprobado que los equipos son mixtos de niños y niñas (7).

Duración del juego


Aunque hay unas pautas, esto es algo que se suele negociar antes de comenzar los partidos. 
La idea ahora es que jueguen un máximo de 60 minutos a lo largo de una trobada o tres partes de 15 minutos si solo es un partido (8). Generalmente, si los horarios de los clubes anfitriones lo permiten, se suelen alargar los tiempos de juego. Raro es que un entrenador se niegue. Y si pasa suele ser porque sus jugadores están agotados o doloridos.

El balón


Para sub-12 se usa el balón de talla 4. Sub-10 y más pequeños usan la talla 3. Sub-14 también usa la 4 y de sub-16 en adelante se usa la talla 5.
Curiosamente el rugby femenino este año pasa a usar la talla 4 en vez de la 5.


Ya sabéis cómo son los balones de rugby. Cada niñ@ debería tener en casa al menos uno con el que practicar.
¡Pero ojo!, para adquirirlo no os guiéis por los colores; buscad el 4 que indica la talla adecuada para su edad.



Quizás esta introducción a las reglas del rugby os haya parecido un poco sosa porque no entra en el meollo del juego, pero paciencia. Está bien empezar por la base.
Por otra parte, cuando me veáis por los campos podéis indicarme otros aspectos de las normas que os tengan intrigad@s o generen más debate. O, de hecho, cualquier tema que os gustaría que tratáramos.



* En la última reunión de coordinadores de escuelas de rugby de Cataluña, se decidió adoptar el mismo reglamento que se aplicaba hasta ahora en (el resto de) España para las escuelas. Es el llamado "Rugby Gradual". Pero además, como ya sabréis, hay reglas nuevas a nivel mundial.

(1) Al menos en nuestro país. No obstante, la Copa Mundial de Rugby masculino suele considerarse el tercer evento deportivo más importante del mundo, solo por detrás de los Juegos Olímpicos de verano y del mundial de...? Correcto, fútbol masculino. Eso sí, parece ser un mito algo exagerado.

(2) Por si esto lo lee alguien de fuera, 'trobada' se traduciría como 'encuentro'. A pesar de ser una palabra catalana, se ha mantenido como el término usual también al hablar en castellano.
Reconozco que nunca he pensado en cómo llaman a las trobadas fuera de Cataluña. Soy todo oídos.

(3) Debido a las instalaciones de las que puede disponer nuestro club sería de esperar que se celebraran unos cuantos encuentros (de las regulares y de las de categoría) en nuestros campos. Periferia rules. Veremos.
Para evitar censuras manifiestaré que es solo una opinión personal que me representa únicamente a mí.
Nosotr@s tenemos planificada la asistencia a todas las trobadas regulares. Y una vez quede definido el sistema de los encuentros por categorías, se decidirá a cuáles podemos acudir.

(4) 'Ensayo' es una traducción poco apropiada de 'try', que es la palabra original inglesa. Se le llamaba así porque, en los orígenes, plantar el balón en la zona de marca no otorgaba puntos, sino solo un intento (es decir, try) para chutar a palos y conseguirlos gracias un pateo acertado.

(5) Creo recordar que en Lleida y en Amposta hemos jugado trobadas con las líneas del campo pintadas con cal. Aunque ya sé que es un dato escasamente (o nada) relevante.

(6) Esto es por "inspiración" del rugby de otros países como Nueva Zelanda. Ya comentamos que allí se centran más en el manejo del balón y la evasión y menos en el placaje.

(7) Esto es así hasta los 16 años. Después, en teoría, juegan en ligas separadas. Lo que ocurre es que, por desgracia, en la mayoría de clubes hay tan pocas chicas practicando rugby que difícilmente pueden formar un equipo por sí mismas, por lo que pasan directamente al equipo senior femenino. Aunque a los 16 se puede dar una prórroga para que sigan un año más en un equipo mixto. 
Sin embargo, lo mejor es que entre tod@s consigamos que cada vez tengamos más chicas entrenando en nuestros equipos en todas las categorías.

(8) Esta es una norma que se adoptará (supuestamente) esta temporada y que debería provocar que en las escuelas el tercer tiempo pase a llamarse cuarto tiempo (aplausos enlatados). Como se hablará más de ello, solo diré, para quien no lo sepa aún, que el tercer tiempo es lo que pasa después del un partido de rugby.

martes, 29 de agosto de 2017

Rugby del Norte. Rugby del Sur.

En el mundo del rugby se suele distinguir entre el estilo de juego del Hemisferio Norte y el del Hemisferio Sur. Para ilustrarlo os voy a mostrar dos vídeos. Ambos son ejemplos clásicos, cada cual de uno de esos diferentes estilos.
Dos notas antes de ver el primero: si no tenéis muchas ganas, podéis ponerlo a partir del minuto 4, que no os perderéis nada relevante; por otra parte, fijaos en el marcador y en el minuto de partido para captar la tensión del momento (1):




¡Nada menos que 40 fases de juego! (2) Tremendo. 

Y ahora, el segundo vídeo. Este lo vimos varias veces con l@s jugador@s la temporada pasada. Para quien no lo haya visto aún, a ver si adivináis en qué momento va a producirse la marca ;-)





Para mí que cualquiera puede ver que son formas muy diferentes de rugby, ¿no?
El primero es lo que tradicionalmente se considera paradigma del rugby del Hemisferio Norte, mientras que el segundo lo es del rugby del Hemisferio Sur.

Vale, lo confieso. Hay trampa: no siempre en el Norte se juega así, y lo mismo ocurre con el Sur. Además, influyen las circunstancias de los partidos que se muestran. Pero ya digo que se trata de ejemplos que tienden a representar dos estilos muy diferentes. 
Generalmente se entiende que en el Norte hay una defensa más organizada, se asegura más el balón, los rucks tienen gran peso en el juego...
Y en el Sur: peor organización, más riesgos, mucho más movimiento del balón, más ritmo, más ensayos... 

Aunque ambas escuelas tienen su belleza, posiblemente el del Sur sea más eficaz, aunque solo sea a la vista de los resultados en los mundiales (3). A mi me resulta mucho más atractivo cómo juegan allá abajo y, salvando las enormes distancias, es a lo que intentamos aspirar en el equipo, procurando buscar el máximo movimiento del balón posible (4).

En realidad, ambos vídeos son excelentes ejemplos sobre estilos diferentes de continuidad (¡recordad esos principios del rugby!) y si nos centramos en eso, el equipo del Norte que encadenaba esas 40 fases hasta meter el drop entre palos ha tenido mucho más éxito a la hora de mantener la posesión del oval.

No cabe duda de que es una forma más segura de mantener el balón, pero sigo creyendo más en el juego fresco de las antípodas, y por eso es el que intentamos inculcar a nuestr@s jugador@s.
Pero hay algo más. Es fácil asociar el rugby del Norte con la "vieja escuela" y el rugby del Sur con el rugby moderno. En mi caso, tiendo a rechazar lo que huele a vieja escuela (5). Mola más el rugby total, y creo que para los jugadores también es más divertido (6).

Sin embargo, un estilo no se aprende solo conociendo unas técnicas concretas. Como en todo lo referente al juego del rugby, al final se trata de la mentalidad que hay detrás, de toda una filosofía que se construye a base de pequeños detalles que van más allá de la diferencia en el clima que muchos argumentan como justificación (7). 

Si queremos movimiento rápido del balón, esto hay que inculcarlo como filosofía de juego, pero también con la práctica adecuada (8). Esto pasa por permitir la creatividad de los jugadores (uf, ¡cómo cuesta eso!) y también por elegir bien en qué elementos de la continuidad centramos los esfuerzos, entre otras muchas cosas.
Si enseñamos a l@s chic@s a plantar el balón (presentarlo) en el suelo cada vez que les placan, estamos ralentizando nuestro juego. Enseñando la mejor manera de ir al suelo tras el contacto para poder presentar el balón, como un objetivo en sí mismo, no solo ralentizamos el juego, sino que creamos una mentalidad general de juego lento y poco fluido: si me compro un Vespino está claro que no se me pasará por la cabeza hacer carreras por la autopista.

Yo me quedo con la filosofía de que la mejor forma de ganar un ruck es evitarlo. Con ella en mente hemos estado trabajando y con ella seguiremos. Por supuesto no siempre se podrá evitar el ruck, o no siempre nos interesará, pero la idea sería dotar a los chavales de las herramientas necesarias para cada caso y enseñarles a tomar la decisión correcta, primando el vuelo continuo del balón (9). 
Pero... ¿hay maneras de evitar un ruck? Pues sí, unas cuantas (seguramente el offload (10) sea la más notoria), pero no habrá ninguna si no está claro para todos que un balón que llega a tocar el suelo es un balón demasiado lento para nosotros.


Gran intento de offload/upload de este chaval al ser placado. ¿Llegaría algún compañero a ese balón?

Por supuesto que escribirlo es muy fácil, pero conseguirlo no lo es en absoluto. Ya en otras entradas hablaremos de cómo intentamos enseñarlo en pasadas temporadas y en venideras. 

Ahora bien, el tipo de juego que vengo defendiendo tiene un gran inconveniente, y es que la defensa suele ser más débil. En la liga del Hemisferio Sur los resultados son más abultados que en el Norte. Los equipos marcan más ensayos, pero porque los equipos los encajan. Las defensas no se organizan con tanta solidez, aunque también el juego de offloads y uploads (11) contribuye a que sea más difícil organizarse. Se toman más riesgos al mover el balón y eso también favorece que el contrario lo recupere en situación de desequilibrio.

Pero, una vez más, esto también tiene que ver con la mentalidad y la filosofía que se inculca. Al otro lado del planeta parece que el placaje no se trabaja mucho hasta que los chavales ya son mayorcitos y que prima el manejo del balón (handling) y la evasión (footwork) en el tocata (12). 

En esto también nos inspiramos en ellos (de muevo salvando todas las distancias) y el placaje ha estado bastante abajo en nuestra lista de preocupaciones. Afortunadamente, los sub-12 no defienden contra equipos profesionales y disponemos de algunas alternativas para contrarrestar esta supuesta debilidad. Eso sí, el placaje subirá algunos puestos en la lista de tareas próximamente. Pero solo algunos =) (13)

En fin, el estilo vistoso del Sur no le gusta a pocos. El offload es un skill (una habilidad) que está de moda y cada vez se espera mejor movimiento del balón en los equipos.
De hecho, en el rugby las defensas evolucionan más rápidamente que los ataques y cada vez se hace más difícil romperlas. Tanto es así que el reglamento no para de cambiar para dar ventajas a los ataques y propiciar un juego más dinámico (14). 
De esta manera, seguramente la manera más eficaz de que los ataques le puedan ganar la partida a las defensas pasa por conseguir un movimiento fugaz del oval y hacerlas bailar. Al menos esa pretende ser nuestra apuesta.





(1) Simplificándolo: pasado el minuto 80, el partido termina cuando el balón sale del campo. Si el equipo que va ganando (de poco) consigue recuperarlo, lo normal es que lo chute fuera para finalizar.

(2) Simplificándolo: una fase es el lapso de juego en el que circula el balón antes de que el siguiente placaje vuelva a llevarlo al suelo, que es cuando (al menos en el vídeo) se forman agrupamientos de jugadores luchando por la posesión de ese balón: a ese agrupamiento se le llama ruck, y seguro que habéis oído hablar de ello miles de veces.

(3) En el último mundial, disputado en 2015, las cuatro selecciones más representativas del Sur fueron las que coparon los cuatro puestos de semifinales. Además, entre ellas han ganado 7 de los 8 mundiales celebrados hasta ahora.


(4) ¡Quede claro que digo intentando y salvando las distancias! La práctica cuesta, pero esperamos que la filosofía quede medianamente asentada para que otros entrenadores que sepan más puedan trabajar con ello en el futuro.


(5) Tanto en la filosofía de juego como en la didáctica del entrenamiento, pero también incorporamos elementos que le son propios. Ya hablaremos de que ser ecléctico y flexible es mejor que ser dogmático. Por otra parte, no estoy solo al equiparar Norte con anticuado, si bien habría muchas matizaciones que hacer aquí.


(6) Vale, ¡con lo de rugby total me he venido muy arriba! Básicamente es el que practican los All Blacks, siendo (casi) infalibles en (casi) todos los aspectos del juego. Nunca llegaremos a eso, pero queremos pensar que le podemos dar cierta alegría a nuestro juego.

(7) Es cierto que la diferencia se suele justificar en parte por la climatología. Pero es falso (a mi entender) que sea una buena razón, aunque no es la única que se esgrime. Se habla también de la forma de gestionar los encuentros por parte de los árbitros o la presión de los patrocinadores por ofrecer un espectáculo más entretenido. Quienquiera que lea esto y sepa dar mejores explicaciones, por favor, que no se corte.

(8) El asunto es que en el Norte también se quiere mover rápido el balón. En su día le pregunté a un veterano entrenador: si en ambos hemisferios se aboga por el movimiento rápido del balón, ¿qué hace que en el Sur lo muevan mucho más? Me quedé sin una respuesta y desde entonces estoy cautivado por la cuestión.

(9) Que los jugadores sepan tomar (buenas) decisiones en el campo es algo a lo que aspiran todos los entrenadores (o debería ser así), sin importar su filosofía de juego.  De ahí que todas las sesiones de entrenamiento deberían incluir juegos o ejercicios que incluyan toma de decisiones. Aquí lo explicamos un poquito más.


(10) El offload, pronunciado 'ofloud' y traducido como 'descarga', es en puridad el pase que el jugador hace después de entrar en contacto con el defensa, no antes, y es una de las características típicas del movimiento de balón en el rugby del Sur.
Sin embargo, se suele oír también el término offload aplicado a cualquier pase hecho "a la remanguillé", por la espalda, con una mano... Hay varios tipos de offloads y ya hablaremos de ellos.

(11) El upload es el pase que se hace desde el suelo a un apoyo cercano. Se pronuncia 'ap-loud' y, como ocurre tantas veces, cuesta encontrar una traducción adecuada; vendría a ser 'subir' o simplemente 'descargar hacia arriba' =)


(12) El tocata es como solemos llamar al rugby que se juega sin placajes, a tocar. Down Under llaman Rippa (en Nueva Zelanda) o Walla (en Australia) a sus modalidades.


(13) Me estoy refiriendo, concretamente, a las técnicas de placaje en sí. Los motivos, más allá de pretender emular a nuestros primos de las antípodas, los explicaremos en otra ocasión.

(14) Sin ir más lejos, esta misma temporada estrenamos una regla que perjudica al placador: ahora podrá también estar en fuera de juego al disputar un balón después de efectuar un placaje.