viernes, 18 de agosto de 2017

Los principios del rugby


Antes de abordar todo lo que aprenderemos esta temporada en los entrenamientos me gustaría ofrecer esta pequeña introducción para que pueda entenderse mejor. Se trata simplemente de la explicación de los 4 grandes principios (no confundir con los valores) sobre los que se basa todo el juego del rugby:
  • Posesión del balón
  • Avanzar
  • Continuidad
  • Apoyo (1)

Básicamente me referiré a ellos desde el punto de vista del ataque, aunque con el enfoque adecuado son válidos también para la defensa (2).
Todos estos principios están interconectados; no puede haber uno sin el resto: luchamos por recuperar la posesión para entonces avanzar con el balón y solo podremos hacerlo si hay continuidad, que se consigue gracias al apoyo. Se puede contar de otra manera, pero al final siempre unos principios dependen de los otros.

La posesión del balón parece el más básico de todos ellos. Todo lo que hacemos en el campo es para recuperar el balón (cuando defendemos) o para llevarlo a marca (cuando atacamos). Es por esto que una de las primeras misiones de la temporada consistirá en inculcar la mentalidad, el mindset, de querer el balón a toda costa, de protegerlo a ultranza, de recuperarlo apenas haya la mínima ocasión. Conseguirlo o mantenerlo es lo primero que debe quedárseles grabado a fuego en la cabeza a los chavales.

¿Y para recuperarlo qué hay que hacer? Pues avanzar ¿Y una vez recuperado qué hay qué hacer? Pues avanzar. Es decir, en defensa se avanza (se presiona) para negarle al rival espacio y tiempo. En ataque se hace avanzar el oval (corriendo con él o chutándolo) porque es la única manera que tienen de hacer puntos.

Tener el balón y avanzar podemos considerarlo el binomio de partida para jugar a rugby. Solo con esto bien grabado en la mente ya tenemos gran parte del trabajo hecho. Lo demás ya casi son sutilezas, si aceptamos que pueda estar exagerando un poco =)

Mantener ese avance del balón a pesar de los obstáculos que ponen los equipos rivales es lo que se conoce como continuidad. O lo que es lo mismo, conseguir que el ataque no se interrumpa. Hacer que la pelota siga “viva”. Y para mí aquí está la madre del cordero.
En mi opinión es el principio que engloba más intensamente al resto, puesto que la continuidad supone a la vez mantener la posesión y el avance, y generalmente no se puede llevar a cabo sin apoyo. Seguramente es lo que marca la diferencia de calidad de los equipos y ha de ser nuestro caballo de batalla durante la temporada, siempre. Al final, en rugby todo es continuidad (ya explicaré mejor esto en otra ocasión).

Como decía, la continuidad no se puede llevar a cabo sin apoyo, el último principio. El ruck y el maul, paradigmas del trabajo de la continuidad, ya por definición necesitan de un compañero del portador del balón (PdB en adelante) para formarse (3). Y si exceptuamos el correr con el balón, uno de los elementos más básicos de la continuidad es el pase. ¿Y a quién se le hace un pase? Correcto: al compi que que apoya el ataque.

En mi opinión, este es seguramente el principio más difícil de trabajar .
El apoyo necesita reflejos. Pero también necesita, irremediablemente, mucha comunicación y que se tomen responsabilidades, y estas dos facetas son de las más difíciles de asimilar, especialmente en un equipo poco maduro rugbísticamente.
Coger el balón que me pasa la compañera y seguir corriendo es muy sencillo, pero entrar a limpiar el ruck si la han placado antes de pasármelo ya cuesta más. ¿Y comunicar? A veces uno se deprime de ver un entrenamiento en el que no se oye una voz, o de ver al ala totalmente solo sin decir esta boca es mía y quedarse sin el pase que le daría una marca segura.
¡De lo más difícil de enseñar, ya os lo digo!

En realidad, cada principio es pura mentalidad. Y ahí va la obviedad del día: para recuperar el balón se necesita una mentalidad de recuperar balón; para mantenerlo, una mentalidad de querer mantenerlo; para avanzar se necesita mentalidad de avanzar... y así. Por muy absurdo que suene, ahí está el meollo. Y ahí está la parte difícil del asunto: conseguir que l@s chic@s estén “enchufados” para hacer lo que toca en cada momento, tenerlo claro siempre.


Si bien algun@s niñ@s sí presentan una auténtica mentalidad de avanzar con el balón
a toda costa, más difícil es ver lo mismo aplicado a otros principios del juego.

Porque resulta que en cada momento de un partido de rugby, en todos ellos, un jugador debería estar ejecutando alguno de estos cuatro principios del juego, o varios a la vez. No puede haber un jugador parado observando la jugada, ni siquiera cuando ocurre lejos, ya que, por ejemplo, tendrá que estar recolocándose para ofrecer un mejor apoyo en función de las circunstancias. Tanto en ataque como en defensa (4). Cuando el jugador reacciona porque el balón se acerca a su posición suele pasar que lo hace demasiado tarde para entrar con la profundidad o la velocidad idóneas.

Además, si decimos que cada principio comienza por la mentalidad, está claro que, aunque no se requiera una acción física, sí se requiere continuamente la acción mental de l@s jugador@s de escanear cada situación para valorar qué papel desempeña en todo momento, según el espacio, la posición del balón, la de compañeros y la de los rivales. Ahí está la permanente presencia de los principios del juego en el desempeño del/de la rugbier.




(1) Hay quienes añaden un quinto principio: presión. Para algunos es la versión defensiva de avanzar, mientras que otros lo incluyen también entre los principios de ataque. En un documento de la World Rugby de hace unos años (cuando aún se llamaba IRB) en los principios de ataque incluían, además, marcar puntos y evitar pérdidas de balón. Lo veo entrar demasiado en filigranas. Todo lo contrario que Pierre Villepreux, que llegaba a reducir los principios a solo dos: avanzar y dar apoyo.

(2) Las Leyes del Juego de Rugby, son publicadas por la World Rugby, que es la institución que regula todo el rugby de 15 y de 7 jugadores. Y este reglamento oficial define al equipo defensor como aquél en cuyo campo se está jugando. Es decir, el criterio para definir quién ataca o defiende lo establecería el lugar donde se esté desarrollando el juego.
Sin embargo, la propia World Rugby, al explicar los principios del juego, afirma que el equipo atacante es el que tiene la posesión del balón y el defensor es el que intenta recuperarlo. Y, de hecho, así es como lo suele entender todo el mundo.
'Utilizador' es un término más aséptico para referirse al jugador/equipo que tiene el balón.

(3) El maul (pronunciado mol) se forma con el PdB + 1 compañero + 1 rival. Por otra parte, la norma del ruck (rac) en realidad ha cambiado para esta temporada; ahora bastaría 1 rival, pero hasta ahora era también necesario un compañero del PdB (el propio PdB no forma parte del ruck).
Quienes estéis pez no os preocupéis, que en otras entradas explicaré más extensamente lo que es un maul y un ruck.

(4) Los principios los he explicado enfocados al ataque. Para la defensa se puede adaptar así: necesitamos recuperar el balón, para lo cual ejercemos presión (avanzamos) sobre el rival, manteniendo una estructura defensiva que proporcione continuidad y con la ayuda de los apoyos defensivos.
No tiene el mismo encanto, ¿verdad?

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